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Los efectos financieros de las nuevas terapias

Los avances podrían hacer que el cáncer se convirtiera en una enfermedad crónica, pero no mortal. Sin embargo, también podrían triplicar el gasto en medicamentos.

Investigadora trabajando en un laboratorio.
Investigadora trabajando en un laboratorio.

Una ola de medicamentos contra el avance del cáncer está empezando a mejorar la vida de los pacientes, pero conllevan unos desagradables efectos financieros secundarios. Las terapias que potencian el sistema inmunológico para combatir el cáncer pueden convertir algún día la enfermedad en una condición crónica –y costosa– en lugar de en terminal. El próximo presidente de Estados Unidos podría evitar actuar, pero se avecinan unas duras negociaciones.

Medicamentos como Keytruda y Opdivo son útiles en el tratamiento de cánceres de la piel, pulmón, riñón y otros. Estos pueden sumar meses, incluso años, a la esperanza de vida de los pacientes, e inflar los balances de Merck y Bristol-Myers Squibb.

Esta mejora agravará las preocupaciones por los altos precios. Si dos tercios de los 1,7 millones de nuevos casos de cáncer diagnosticados en Estados Unidos cada año son tratados con un cóctel que cuesta 600.000 dólares anuales, y que extiende la esperanza de vida un año, el coste sería así de más de 600.000 millones de dólares al año –el doble del gasto total actual del país en medicamentos–.

Pagarlo sería un problema. Puede que los pacientes ya afronten de su propio bolsillo gastos superiores a 10.000 dólares. Por supuesto, las organizaciones benéficas y otros programas pueden ayudarles con estos costes, pero, según un estudio, los pacientes con cáncer tienen más del doble de probabilidades de arruinarse que una persona media. Pedir a los gobiernos o las compañías de seguros que paguen esas facturas en pleno aumento podría llevar a una respuesta negativa.

Estados Unidos ya gasta aproximadamente el 18% de su PIB en asistencia sanitaria –casi el doble que la mayoría de los países desarrollados–. Si las empresas farmacéuticas no actúan moderando los precios de forma preventiva, los políticos lo harán.