Banco de España

Suma y sigue: la deuda pública alcanza el 100,5% del PIB

La deuda del conjunto de las administraciones públicas españolas alcanza la cifra más elevada de la serie histórica de deuda trimestral del Banco de España, que arranca en el año 1995.

Evolución histórica de la deuda pública española Ampliar foto

La deuda pública sigue aumentando y se consolida en niveles nunca vistos en más de un siglo. Los datos del Banco de España revelan que el conjunto de la Administración cerró el primer trimestre con un nivel de pasivo de 1.095.139 millones de euros o, lo que es lo mismo, equivalente al 100,5% del PIB. Hay que remontarse al año 1909 para encontrar un porcentaje más elevado. El aumento del déficit público a partir de 2008 derivado de la crisis económica y del pinchazo de la burbuja inmobiliaria es el principal factor que ha elevado el nivel de pasivo. Aunque no es el único. El rescate bancario o los mecanismos de financiación que ha puesto en marcha Hacienda para las comunidades autónomas como el FLAo el plan de pago a proveedores también ha incrementado el endeudamiento.

El nivel de deuda pública alcanza hoy los 23.538 euros por habitante cuando al inicio de la crisis económica no llegaba a los 8.500 euros. Hay que tener en cuenta que cuando empezaron las turbulencias financieras, la deuda pública en España se situaba en el 35% del PIB, uno de los niveles más bajos de la Unión Europea. Ello ofreció un colchón importante que permitió al Gobierno sortear el rescate total de su economía. Aun así, España es hoy el sexto país de la UEcon un mayor peso de la deuda pública. Sólo Grecia, Italia, Portugal, Chipre y Bélgica se encuentran por encima.

A pesar del incremento del endeudamiento, la intervención del Banco Central Europeo (BCE) ha posibilitado que el sector público se financie a tipos de interés históricamente bajos. Así, paradójicamente, la deuda se encuentra en máximos y el coste en mínimos. Sin embargo, el elevado nivel de pasivo deja a España en una situación vulnerable ante posibles shocks económicos.

Los datos del Banco de España reflejan que la Administración central y las comunidades autónomas incrementaron su deuda en el primer trimestre y los ayuntamientos lograron reducirla. El endeudamiento de la Administración central alcanzó el 88,3% del PIB frente al 87% registrado en el mismo período del año anterior. Parte del incremento se debe a operaciones de endeudamiento para prestar a las comunidades autónomas a través del FLA. El pasivo regional cerró el primer trimestre en el 24,3% del PIB, un nivel superior al 22,9% registrado entre enero y marzo de 2015. En cualquier caso, hay grandes diferencias entre comunidades. La deuda pública en Valencia alcanza el 41% y el 13,8% en Madrid. Son los dos extremos. Castilla-La Mancha y Cataluña figuran en el pódium de comunidades más endeudadas y País Vasco y Canarias destacan por su bajo nivel de deuda.

La estadística del Banco de España refleja la importancia creciente de la Administración central como prestamista de las comunidades autónomas, especialmente de las que se encuentran en una peor situación. Por ejemplo, el 60,7% de los 72.278 millones de deuda que tiene la Generalitat de Cataluña corresponde a créditos concedidos por el Estado. En el caso de la Comunidad Valenciana, el porcentaje alcanza el 70%. Estos números muestran la dependencia autonómica de la financiación estatal.

Desapalancamiento privado

La etapa de aumento de la deuda pública ha ido acompañada en España de un rápido proceso de desapalancamiento de hogares y familias. El sector privado, que recurrió con intensidad a la financiación ajena durante el ciclo expansivo, tuvo que iniciar una fuerte corrección cuando la crisis económica golpeó a España. Los últimos datos publicados por el Banco Central Europeo (BCE) reflejan que la deuda de las empresas privadas cerró 2015 por primera vez en 11 años por debajo de la media de la zona euro. En concreto, el pasivo de las sociedades no financieros españolas se situó en el 104,8% del PIBfrente al 106,4% de la medida europea. En solo tres años, las empresas españolas han reducido su stock de deuda en 179.000 millones. Una corrección sin precedentes.