Corrupción

BBVA denuncia que sufrió la "voracidad" de Ausbanc

Los bancos españoles continúan detallando el funcionamiento de la supuesta trama de extorsión orquestada por los responsables de la Asociación de Usuarios de Banca, Luis Pineda, y el sindicato Manos Limpias, Miguel Bernard, que permanecen en prisión preventiva acusados de extorsión y otros delitos.

La segunda jornada de declaraciones de testigos ante el juez instructor del ‘caso Ausbanc’, Santiago Pedraz, en la Audiencia Nacional, celebrada este martes, ha tenido como protagonista a los exresponsables de comunicación de BBVA.

“Pineda tenía una gran voracidad”, ha declarado ante el juez el que fuera director de comunicación del banco de 1996 a 2009, Javier Ayuso, según revelan fuentes presentes en la sala.

En concreto, Ayuso ha detallado que BBVA pagaba unos 260.000 euros al año en concepto de publicidad para las revistas del grupo, pese a lo cual Pineda habría venido demandando más dinero cada año sin justificación alguna.

Ayuso ha relatado los motivos por los que el banco decidió dejar de abonar este montante. En primer lugar, ha expuesto, se constató que estos aumentos de tarifa no se correspondían con la difusión real de las revistas de Ausbanc.

En segundo lugar, a la firma dejó de ser considerada una asociación de protección de consumidores y usuarios.

Finalmente, el banco recibió un comunicado de la Asociación de Periodistas de Informacion Económica (APIE) advirtiendo de que quienes escribían en las revistas de Ausbanc no eran periodistas económicos y que las publicaciones tenían otros objetivos.

La Fiscalía ha reclamado copia de este escrito para tenerlo en cuenta en el proceso judicial. Ayuso ha relatado que tras dejar de pagar, Pineda se lanzó a atacar a BBVA y a los directivos del grupo con ataques públicos y desde sus medios, a menudo con carácter personal.

De hecho, BBVA está personado como acusacion en la causa por la "feroz" campaña de acoso y desprestigio que habría sufrido por parte de Ausbanc al dejar de pagar las supuestas cuotas publicitarias.

Ataques personales

Ignacio Moliner, que fue director de comunicación del banco que preside Francisco González desde 2012 a 2015, ha relatado que Pineda también trató de contactar con él pero que ni siquiera admitió ponerse nunca al teléfono.

Así lo ha relatado ante el juez, explicando que cuando el líder de Ausbanc constató su falta de interés procedió a realizar también ataques personales contra su persona y la entidad financiera.

Una campaña que fue más allá de las revistas editadas por Ausbanc, incluyendo mensajes en twitter y otras redes sociales.

La conexión con López Negrete

Ambos testigos han coincidido en destacar que una vía más de presión de Ausbanc fue la compra de acciones de BBVA para poder asistir a las juntas de accionistas del grupo con intención de boicotearlas.

A estas citas habrían acudido el propio Pineda, el que fuera responsable de comunicación de Asbanc, Hermenegildo García y, según los testigos, la abogada de Manos Limpias, Virginia López Negrete, que actualmente ejerce la única acusación contra la infanta Cristina en el ‘caso Nóos’.

Las actas sobre las distintas juntas de accionistas en las que hubieran intervenido algunos de los representantes de Ausbanc o Manos Limpias han sido solicitadas para su estudio en la causa.

Hay que recordar que, tal y como declararon este lunes ante el juez dos importantes directivos de Caixa y Sabadell en calidad de testigos, los responsables de Ausbanc y Manos Limpias habrían reclamado tres millones de euros por abandonar la causa y librar a la infanta del banquillo.

El abogado de la infanta

De hecho, el primer testigo en declarar este martes ha sido Miguel Roca, el abogado de la infanta Cristina de Borbón, que como los otros dos comparecientes ha acudido para ratificar sus denuncias ante la Policía.

Roca ha ratificado el intento de extorsión de Ausbanc asegurando que nunca dio parte de la oferta recibida a la Casa Real. “Mi cliente se llama Cristina de Borbón y Grecia”, ha defendido.

Roca también ha negado, a preguntas de la acusación ejercida por Podemos, que solicitara nunca una reunión con el juez José Castro, instructor del ‘caso Nóos’ por el que entre otros acusados se dirime si la infanta colaboró en los supuestos delitos fiscales de su marido, Iñaki Undargarín.