Informe de coyuntura

CBRE prevé que la vivienda se revalorice un 6% al año hasta 2020

Entre un 20% y un 25% del stock de vivienda nueva actual no se venderá nunca porque se localiza en sitios donde no hay demanda

La producción de casas se estabilizará en torno a las 180.000 unidades al año hasta 2025

Viviendas en construcción en Valdebebas, Madrid. EFEArchivo
Viviendas en construcción en Valdebebas, Madrid. EFE/Archivo EFE

Ni la incertidumbre política, ni la temida desaceleración de la actividad (que finalmente no se ha producido) parecen ser capaces de frenar el atractivo del mercado inmobiliario español. Así lo cree la consultora inmobiliaria internacional CBRE, que hoy martes publicó su informe trimestral de coyuntura. El estudio, que fue presentado por el director nacional de Residencial y Suelo de CBRE, Samuel Población y la directora de Research, Lola Martínez, realiza estimaciones sobre qué ocurrirá con los precios a corto y medio plazo, cómo evolucionarán los visados y cuál será la necesidad futura de vivienda nueva.

La mejora del entorno económico y laboral, la flexibilización del acceso al crédito y los descuentos que acumulan algunos inmuebles hacen que comprar vivienda en muchas localidades, ya sea para vivir en ellas o como inversión, haya vuelto a ser rentable después de casi siete años de atonía total. Y eso está provocando tensiones en los precios. Por este motivo, CBRE prevé que los precios terminen este año con una revalorización media del 6%. “Un incremento que podría mantenerse en niveles muy similares en los próximos cinco o seis años”, según confirmaron desde la consultora.

Con los precios creciendo a ese ritmo y las transacciones mejorando a tasas de dos dígitos (ayer se difundió la estadística de los notarios correspondiente a abril con un alza del 16,2%), el informe apunta que la demanda potencial de vivienda nueva en España rondará las 180.000 unidades anuales entre 2016 y 2025.

En cuanto al stock de vivienda nueva, que todavía superaría las 300.000 casas según sus estimaciones, prevén que entre este año y el que viene se reduzca al nivel considerado técnico. Y es que calcula que entre un 20% y un 25% de esa cifra (unas 75.000 casas) no se venderá nunca, ya que se encuentra en zonas donde no existe demanda.

Esta situación impulsará el inicio de nuevos desarrollos, por lo que no descartan que ya este ejercicio finalice con unos 65.000 visados para edificar pisos nuevos, un 32,6% más que en 2015.