Editorial

Hora de propuestas, después los acuerdos

Los representantes del área económica de PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos debatieron en Cinco Días sobre hacia dónde debe evolucionar el modelo económico de España.
Los representantes del área económica de PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos debatieron en Cinco Días sobre hacia dónde debe evolucionar el modelo económico de España.

Representantes del área de economía de los cuatro principales partidos políticos debatieron ayer a fondo sus propuestas en CincoDías. En una conversación retransmitida en directo en streaming por este periódico (y disponible en versión completa en cincodias.com), economistas de PP, PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos explicaron sus propuestas en un tono constructivo que cabe agradecer, aunque no faltara alguna discusión acalorada en las casi dos horas que ocupó el evento. No fue el debate del “y tú más” sino el de “queremos hacer esto”. Ojalá el tono de toda la campaña discurrieran por esta senda.

La política fiscal se ha convertido en una de las claves de la campaña, que ha venido precedida de una polémica en torno al déficit, que se desvió el pasado ejercicio hasta superar el 5% del PIB, niveles que exponen a España a una multa de la Unión Europea. En estas condiciones, ¿es posible una rebaja fiscal como la que propone el PP? Arenales Serrano, del PP, hizo una defensa de la idea liberal de que donde mejor está el dinero es en el bolsillo de los ciudadanos. Y reafirmó la rebaja de dos puntos en el IRPF que plantea su partido. Falta explicar qué partidas de gasto se reducirían para asumir el descenso de recaudación en un contexto en que Bruselas exige ajustes adicionales. Ciudadanos, partido representado ayer por Francisco de la Torre, ha modulado su propuesta fiscal de forma que aplaza en el tiempo su promesa de relajar el IRPF; por el contrario, apuesta por elevar la tributación efectiva de las sociedades, un planteamiento este último en el que parece coincidir el PSOE, cuyo portavoz en la mesa era el secretario de Economía, Manuel de la Rocha. Los socialistas apostaron por desplazar el foco de la recaudación de las clases medias a la riqueza, las corporaciones, el medio ambiente y las transacciones financieras. Unidos Podemos es la única fuerza que defiende abiertamente un aumento general de la presión fiscal (que se correspondería con un incremento notable del gasto). Según su economista Iván Ayala, cabe pedir un esfuerzo al 3% de los contribuyentes que ganan más de 60.000 euros al mes, así como a las grandes empresas, que hoy pagan menos que las pymes. Los tres partidos enfrentados al PP apostaron por pedir un mayor plazo a Bruselas para rebajar el déficit (ya prorrogado un año con grandes resistencias en la UE), pero Ayala fue más allá y propuso cumplir la meta del 3% solo al final de la legislatura.

Menos concretas fueron las conclusiones del debate sobre el futuro de las pensiones. El PSOE propone financiarlas con un recargo a la fiscalidad de las rentas más altas, aunque no detalla a través de qué impuesto. Podemos se mueve en una línea similar, de forma que se paguen igual que la sanidad o la educación. El PP se limitó a presumir de haber garantizado un aumento anual (mínimo:del 0,25%) en las prestaciones, y fía a la creación de empleo la estabilización de la caja de la Seguridad Social. Cabe exigir a los partidos planteamientos más extensos en este terreno, que deberán llevar al Pacto de Toledo. En política laboral, el PP se quedó solo en su defensa de los efectos de la reforma laboral, mientras PSOE, Ciudadanos y Podemos insisten en la degradación del mercado causada por el abuso de la contratación temporal y la depresión de los salarios, que han llevado a la figura del “trabajador pobre”, como destacó De la Rocha. Arenales Serrano se defendió con ironía cuando dijo que no basta con cambiar el nombre del contrato temporal por indefinido para que lo sea; trataba así de desmontar la idea del contrato único de Ciudadanos. Por lo demás, los partidos coincidieron en las buenas palabras sobre la necesidad de avanzar hacia otro modelo productivo, lo que pasaría sobre todo por un pacto por la educación, algo que se reclama desde hace tiempo.

Quedaron claras las propuestas, aunque bastantes necesiten un desarrollo adicional. La cuestión es ¿son conciliables estos programas para que haya pactos tras las elecciones? Por lo oído ayer, parecen conciliables las ideas de PSOE y Ciudadanos, que ya alcanzaron un acuerdo en la legislatura fallida de estos meses. Podemos sigue muy lejos de las políticas aceptables hoy en Europa, aunque su portavoz económico utilice un tono más moderado y didáctico. Y el PP parece encasillado en la defensa de su legado sin que se adivine en qué estaría dispuesto a ceder. ¿Quién se moverá para hacer posible los acuerdos? La respuesta no la tendremos antes del 26J. Ojalá sí inmediatamente después.