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El comodín de la reforma italiana

Los resultados de las elecciones municipales en Roma y otras ciudades italianas podrían levantar a la oposición contra las reformas constitucionales del primer ministro, Matteo Renzi.

Una mujer pasa junto a varios carteles electorales en Roma (Italia).
Una mujer pasa junto a varios carteles electorales en Roma (Italia).

Las votaciones municipales italianas se han convertido en un comodín en el juego de la reforma del primer ministro Matteo Renzi. Parece que el radical Movimiento Cinco Estrellas ganará las elecciones a la alcaldía de Roma. La cuestión de quién dirige la capital no importa demasiado por sí misma, pero podría incrementar la oposición a otros cambios importantes que Renzi está intentando llevar a cabo.

Las votaciones para elegir a las autoridades locales en Italia suelen atender a asuntos parroquiales y a las personalidades locales, lo que las convierte en una guía imperfecta de la política nacional. Todo apunta a que el Movimiento Cinco Estrellas gane la capital de Italia en la segunda ronda electoral que se celebrará en junio, lo que no debería suponer un gran shock. Roma está sumida en la deuda y la corrupción y la joven Virginia Raggi, libre de escándalos, es una elección lógica en una población harta.

El mayor problema es la forma en que los resultados están evolucionando en todo el país. En otoño los italianos votarán el plan de Renzi de desmantelar la cámara alta y que las regiones recuperen poder, algo a lo que se oponen los dos partidos rivales de derechas y la el Movimiento Cinco Estrellas. Si Renzi parece ser el gran perdedor en las grandes ciudades, el impulso en contra de su consulta podría crecer. Es probable que el centro izquierda pierda Turín, y está solo un poco por delante en Milán, pero la segunda ronda de votaciones puede ser impredecible. Si Renzi pierde el referéndum, se verá obligado a renunciar.

Las elecciones locales podrían perjudicar a Renzi aunque más tarde gane el voto a favor de la reforma constitucional. En teoría podría utilizar una victoria en el referéndum para convocar elecciones generales. Eso le daría más poder en el parlamento.

Renzi se ha creado la imagen de un jugador de póquer dispuesto a asumir grandes riesgos para forzar reformas que saquen a Italia del desastre económico. Algo que interesa a Italia. Unos pobres resultados locales debilitarían su jugada.