Industria farmacéutica

El robot de Grifols, a la conquista de América

La división Kiro vende ya autómatas en EE UU que elaboran quimioterapia

El robot de Grifols, a la conquista de América

La mirada de Grifols está en Estados Unidos. Tanto para vender sus productos hemoderivados como para lanzar las innovaciones de otras líneas de negocio más futuristas. Es el caso de su participada Kiro Robotics, que ha comenzado ya a vender robots para la preparación de fármacos en hospitales, por la que se gana eficacia y se mejora la seguridad del paciente y de los profesionales.

El robot que ya se comercializa en EE UU se llama Kiro Oncology. Se trata de una cabina aislada donde dos brazos automatizados trabajan en la preparación de quimioterapia. Su tarea viene a sustituir a la que actualmente realizan enfermeros manualmente: combinar medicamentos que luego se inyectan a los pacientes con cáncer. “Es una tarea de alto riesgo, donde los profesionales deben preparar una cantidad crítica, y que si se equivocan pueden provocar graves efectos adversos en los enfermos. Además, hay peligro de que las personas que trabajan en esta tarea se contaminen con alguno de los fármacos”, explica Xavier Guix, presidente global de ventas y operaciones de la división de hospital de Grifols.

Por ello, este equipo viene a realizar estas tareas de forma automática, evitando riesgos y equivocaciones. Cada paso que da el robot se comprueba informáticamente, tanto en el pesado de ingredientes como en que los viales sean los correctos. Además, “está conectado al software de prescripción del médico, por lo que se evitan fallos en los pedidos”, cuenta Guix.

Kiro Robotics ya ha vendido dos unidades de su puntera tecnología en Estados Unidos. La primera en el Lurie Children’s Hospital, un centro infantil en Chicago, y la segunda en el Smilow Cancer Hospital, ubicado en New Haven (Connecticut) y vinculado a la Universidad de Yale.

La compañía presidida por Víctor Grifols ha elegido EEUU por el gran tamaño del mercado y la alta tecnología que utilizan los centros sanitarios en ese país. “En Estados Unidos hay 6.000 hospitales con una alta capacidad de compra, con una cultura tecnológica mayor y que están acostumbrados a incorporar innovaciones”, señala Guix.

De momento se centrarán en 700 grandes hospitales o en los especializados en cáncer de ese país, donde creen que se puede robotizar la preparación de la quimioterapia, debido a la alta inversión necesaria en este tipo de robots. Estos autómatas pueden superar los 500.000 euros de precio, a semejanza de lo que cuestan otras grandes máquinas de estos centros como las resonancias magnéticas o los escáneres. Solo otras dos compañías compiten en el mundo con Grifols en introducir estos equipos. Se trata, por un lado, la ingeniería italiana Loccioni, además de la estadounidense Omnicell, que recientemente adquirió una empresa de este campo por 275 millones de dólares.

Las ventas previstas para este primer año en EEUU se encuentran entre los 10 y 15 equipos, un ritmo que se multiplicará para los próximos ejercicios.

  • Corporación Mondragón

Kiro Robotics nació en 2010 como una spin-off de la Corporación Mondragón, que anteriormente ya había creado una división sobre salud. Grifols, multinacional cotizada en el Ibex 35, conoció el prototipo de la compañía vasca y comenzó un interés por el desarrollo que acabó en una operación corporativa. La empresa catalana adquirió en 2014 la mitad de la firma por 21 millones de euros.

Desde entonces se ha trabajado conjuntamente en el desarrollo de este equipo. “Grifols aporta conocimiento sobre sanidad y presencia en todo el mundo. Por su parte, la Corporación Mondragón añade su experiencia en ingeniería”, apunta Guix. Además de los hemoderivados, la compañía catalana se ha expandido a otro tipo de negocios, como tecnología de diagnóstico, en hospitales, y ha invertido en el capital de 11 compañías en los últimos años.

Otra apuesta por Norteamérica

El negocio de Grifols en Estados Unidos cobrará aún más relevancia en un futuro próximo, a pesar de aportar ya más del 60% de los ingresos. Además de convertirse en el primer mercado donde comience a vender Kiro Robotics, ha subido la apuesta por crecer en la recogida de plasma, una tarea en la que la empresa se ha reforzado con la adquisición del 49% de la norteamericana IBBI, con una opción de compra por el 100%. La firma también anunció el nombramiento de un presidente para su línea de hospitales, el estadounidense Peter Allen, que tiene la misión de expandir un negocio centrado en España y Portugal, y que adquirirá una mayor dimensión gracias a EE UU y Latinoamérica. En su anunciado plan de inversiones, ese país se lleva dos nuevas plantas en Clayton y la reubicación en San Francisco del negocio de diagnóstico comprado a Novartis.