Datos macro

El tiron de la demanda interna aisla a España del frenazo mundial

Ni la incertidumbre ante la falta de gobierno ni la desaceleración de las economías emergentes han impactado en las cifras de crecimiento del primer trimestre. Los datos de Contabilidad Nacional Trimestral hechos públicos por el INE confirman que el tirón del consumo privado y en menor medida de la inversión empresarial han servido para aislar a España, por ahora, del frenazo experimentado por las economías emergentes y China y de la debilidad de algunos de los grandes socios comerciales de la UE. La economía española registró un crecimiento trimestral del 0,8% entre enero y marzo de este año.

Se trata del tercer trimestre consecutivo que crece a ese ritmo, lo que le sirve para mantener la distancia con respecto al resto de los grandes países de la UE. En el primer trimestre de este año, Alemania creció un 0,7%, Francia y Holanda un 0,5% y Reino Unido un 0,4%.

"Grecia debe crecer y crear empleo"

“Es una buena noticia que Grecia reciba un tercer desembolso de 10.300 millones de euros para afrontar el pago de su deuda y que el FMI continúe en el programa griego, porque era ineludible”, subrayó Guindos para valorar la última reunión de ministros de Economía y Finanzas de la zona euro en Bruselas.

En ella se acordó un desembolso de 10.300 millones y medidas de corto, medio y largo plazo con el fin de aliviar la deuda.

Guindos recordó que Grecia ha recibido 240.000 millones de sus socios de la zona euro, de los que 27.000 millones han procedido de España. “Lo fundamental es que Grecia vuelva a crecer y a generar empleo para que salga del rescate”, dijo.

Si se compara en términos anuales, la tasa de crecimiento del PIB fue del 3,4%, una décima inferior a la registrada entre octubre y diciembre de 2015. Sin embargo es el cuarto trimestre consecutivo en el que avanza por encima del 3%. En la rueda de prensa para valorar estos datos, el ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, reconoció que con los indicadores que maneja su departamento el crecimiento del PIB en el primer semestre se habría situado en el entorno del 3,3%, incluso superior al registrado en el mismo período de 2015. “Salvo debacle, algo que no contemplamos en nuestros escenarios, no va a ser complicado que crezcamos en el entorno del 3% en el conjunto del año”, apuntó Guindos en su comparecencia. Este dato supondría una revisión al alza de tres décimas con respecto a la previsión del 2,7% remitida en abril a Bruselas. “La estimación era prudente y conservadora y el objetivo del 3% es perfectamente alcanzable”.

En su opinión, si ese ritmo de crecimiento se mantiene, el PIB regresará a los niveles previos a la crisis a finales de 2016 o principios de 2017. Preguntado ante la posibilidad de que se produzca una desaceleración en la segunda parte del ejercicio, “algo que por ahora no contemplamos”, Guindos reconoció que no sería descabellado pensar que el crecimiento se mantuviera en el 3%, pese a una ralentización de la demanda interna o de la externa.

La menor aportación de consumo e inversión en el primer trimestre (3,8 puntos frente a 4,1 del último de 2015) se vio compensada de forma parcial por una contribución menos negativa de la demanda externa (-0,4 puntos frente a -0,6). En este último punto ha sido decisivo el desplome del precio del barril de petróleo, que ha rebajado en 500 millones de euros las importaciones españolas en el primer trimestre. España es importadora neta de crudo (compra el 99,2% del petróleo que consume) y cualquier oscilación a la baja de la cotización internacional es una transferencia de recursos a Estado, empresas y familias.

El empleo tampoco se ha visto afectado ni por la incertidumbre ni por el recorte de pedidos desde algunos países compradores. Creció un 3,2% en tasa anual entre enero y marzo, lo que supone el ritmo más elevado desde el tercer trimestre de 2007, tal y como subrayó Guindos. Ese incremento habría llevado a que se crearán 533.000 puestos de trabajo desde el primer trimestre de 2015 hasta el primero de 2016, un ritmo similar al registrado en los dos últimos ejercicios (2014 y 2015).

El número de asalariados crece un 3,5%, dos décimas más que el trimestre anterior, mientras que la remuneración media por asalariado cae un 0,3% frente al avance del 0,9% del cuarto trimestre. Todo ello arroja un ajuste de medio punto del coste laboral unitario, ahondando en las ganancias de competitividad iniciadas a finales de 2013, que han llevado a España a recuperar la mitad de lo perdido durante los quince años de ciclo expansivo.

Para el ministro de Economía en funciones, los factores sobre los que se ha asentado el crecimiento han sido la creación de empleo, la moderación salarial, la inflación negativa (lleva ya tres años consecutivos) y la doble bajada del IRPF aprobada en el último ejercicio. “Todo ello puede llevar a que la renta de las familias crezca hasta un 5% en términos reales a finales de este año”, puntualizó.

Traslada los ajustes de 2017 al nuevo Gobierno

Guindos insistió en sus explicaciones que, sin la adopción de medidas adicionales ni extender los acuerdos de no disponibilidad de gasto a 2017, el déficit público llegará ese ejercicio al 2,9% del PIB, lo que se le situaría, en su opinión, “fuera ya del brazo correctivo” que es el procedimiento de déficit excesivo de la UE.

Esa cifra, sin embargo, queda cuatro décimas por encima del 2,5% que ha fijado Bruselas para ese mismo ejercicio. ¿Quién hará esos ajustes adicionales? Guindos recordó que el Ejecutivo está en funciones y no es al que le corresponde hacer ese trabajo. “Es algo que se tendrá que discutir Bruselas con el siguiente Gobierno, y llegarán a un acuerdo”, subrayó. Lo que sí precisó es que las medidas puestas en marcha por el actual Ejecutivo en funciones permitirían ajustar el déficit al 3,7% del PIB previsto por la Comisión Europea para este año. En este punto, Guindos aclaró que el ajuste estructural del 0,25% del PIB en 2016 y del 0,50% en 2017 que ha pedido Bruselas, se cubrirá este primer año con los acuerdos de no disponibilidad de gasto del Estado, cifrado en 2.000 millones de euros.

Preguntado también por el excesivo nivel de la deuda pública, actualmente por encima del 100%, lo achacó al calendario del Tesoro, que concentra las emisiones en la primera parte del año, y vaticina que progresivamente bajará hasta situarse por debajo del 99% con el que cerró 2015. De esta manera encadenaría dos años consecutivos cayendo gracias al mayor crecimiento y al menor déficit.