Tarifa eléctrica

Cuentas claras para entender el recibo de la luz

Bajan los precios en el mercado mayorista de la electricidad, pero los sobrecostes lastran las facturas.

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En la economía doméstica, el recibo de la luz puede ser una de las mayores preocupaciones a las que enfrentarse cada mes. Años de subidas, de incrementos de impuestos y de otros añadidos en la factura sin que la mayoría de usuarios sepa a qué se debe.

Pero hay buenas nuevas. El recibo de la electricidad acumula ya una bajada del 19,4% en 2016 y una caída de más del 3% en abril con respecto al mes anterior, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) con la última revisión del índice de precios de consumo (IPC).

Y es que el precio de la energía, aquella que se compra y vende en el mercado mayorista, ha bajado. El descenso está relacionado con las condiciones climatológicas de los últimos meses, que han favorecido la producción de renovables. “En concreto, un 25% más en el caso de la hidráulica y un 9% más en la eólica en los tres primeros meses del año”, afirma Pedro González, director de regulación de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa).

Además, el buen tiempo ha sido también beneficioso para que el consumo baje. “Han sido meses, en general, cálidos y con menor demanda energética”, apunta José Salmerón, gerente de la consultora AEQ Energía. Otro factor, muy a tener en cuenta, es la reducción en el precio del petróleo que, añade, “tira a la baja también del precio de otros combustibles y abarata la producción de electricidad”, por ejemplo, en las centrales térmicas.

“La caída está relacionada con la climatología, que ha favorecido la producción de renovables”, según Unesa

“La caída del precio de la energía es una realidad, pero muy distinta a su impacto en el mercado minorista y en la factura de la luz, a la que se añaden otros conceptos”, matiza González (ver gráfico). En el recibo, solamente la electricidad supone en torno al 35% de lo que se paga y al que se le suma el alquiler del contador, tasas de transporte, impuesto eléctrico (5%) o IVA (21%).

Por eso, la organización de consumidores OCU matiza la bajada y, en palabras de su portavoz, Ileana Izverniceanu, pide que “el consumidor tenga cuidado con las caídas del mercado mayorista. Se trata de un mercado volátil cuyo precio varía hora a hora, día a día, como resultado de cruzar oferta y demanda”.

Entonces, ¿cómo percibe el usuario el descenso? “Los clientes del llamado mercado libre que firmen ahora contratos de un año podrán tener nuevas expectativas en los precios y se beneficiarán a la baja. En el mercado regulado o precio voluntario al pequeño consumidor (PVPC), la bajada repercute en el momento”, explica el director de Unesa.

Desde la OCU dan algunos ejemplos: “Un hogar medio (4,6 kW de potencia y 3.500 kilovatios/hora de consumo al año) que durante los cuatro primeros meses del año haya consumido 1.200 kW a la hora, habrá pagado este año con el PVPC 229,39 euros, mientras que ese mismo consumo un año antes le hubiera supuesto pagar 270,83 euros”.

La portavoz de OCU asegura que, “tras haber comparado las diez mejores ofertas de electricidad del mercado libre para un hogar medio con 4,6 kW de potencia y 3.500 kWh de consumo anual, la diferencia entre mayo de 2015 y la actualidad es una disminución del 2,6% o 21 euros”. Una pequeña bajada que contrasta con la que han disfrutado los clientes pequeños (PVPC).

El déficit tarifario asciende a 22.000 millones de euros

“El precio medio del pool [mayorista] del año pasado fue de 50,32 euros por megavatio/hora y se espera para 2016, en torno a 40 euros por megavatio/hora, con un descenso de aproximadamente el 20%”, prevé el experto de AEQ Energía. De momento, las previsiones son optimistas y dicha caída se traducirá, previsiblemente, en un 12% menos del precio final pagado por el consumidor.

Otro de los sobrecostes más comentados a la hora de pagar por la luz es el conocido déficit tarifario. Esta deuda que arrastramos desde el año 2000 es la diferencia entre los ingresos que tienen las principales compañías y los costes de suministrar dicha electricidad.

“Ahora mismo quedan por pagar, aproximadamente, 22.000 millones de euros de esa deuda. Por eso hay que ser cauto al afirmar que las eléctricas tenemos superávit”, puntualiza el director de Unesa. Desde la asociación reclaman la implicación del Gobierno para acabar con el déficit, algo con lo que “el usuario obtendrá una importante repercusión positiva”.

La facturación más inteligente

Más de la mitad de nuestros usuarios no entiende la factura”. Así lo afirma Ignacio Rodríguez, responsable de facturación de Endesa. Un problema que se arrastra desde hace tiempo y en el que nada tienen que ver las compañías: “Se trata de un modelo regulado por el Ministerio de Industria”, explica, “y en el que quizá haya demasiada información que pasa desapercibida para el usuario”.

Lo cierto es que las eléctricas apuestan por ofrecer los conceptos claros y “queremos que los usuarios estén igual de familiarizados con el recibo de la luz que con el del teléfono”, apunta el director. Para ello, Endesa ha desarrollado una aplicación para móviles que, con el apoyo de los contadores inteligentes, permite al usuario conocer con exactitud su consumo en tiempo real y evaluar qué tarifa horaria es la mejor. Una fórmula que abandona por completo las lecturas estimadas de contador y las sorpresas.