Reunión con los responsables del sector

El BCE no pedirá más capital a la banca española

También estudia relajar las condiciones de la rentabilidad de cocos y otras emisiones

La responsable del consejo de supervisión del BCE, Daniéle Nouy
La responsable del consejo de supervisión del BCE, Daniéle Nouy REUTERS

La presidente del consejo de supervisión del BCE, Danièle Nouy, ha comunicado a la banca española que el supervisor no reclamará más capital en general al sector, solo a aquellas entidades con mayor riesgo. También anunció que rebajará los requisitos para repartir dividendo y la rentabilidad de los bonos convertibles y subordiandas.

No se habló de fusiones, del efecto de los tipos de interés negativos en la cuenta de resultados de los bancos, ni de si es conveniente o no subir comisiones. La reunión que mantuvo ayer la presidenta del consejo de supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Danièle Nouy, con los banqueros españoles se centró en las posibles nuevas necesidades de capital del sector, algo que, según reconocieron los primeros ejecutivos de las entidades financieras cotizadas está ahogando la rentabilidad de la banca, y, como la pescadilla que se muerde la cola, si no hay rentabilidad no hay nuevos inversores que quieran entrar en el capital de las entidades financieras.

Esta preocupación sectorial fue despejada por Nouy. En general, los reguladores no van a pedir incrementar el capital a los bancos, algo que supone un balón de oxígeno para gran parte del sector. Solo en casos determinados el BCE pedirá más capital a las firmas que considere que tienen más riesgo, señalan fuentes bancarias asistentes a la reunión celebrada en la tarde de ayer en el Banco de España.

La responsable del consejo de supervisión del BCE también se refirió a otro asunto que preocupa al sector y que también está totalmente relacionado con el capital y la rentabilidad, el reparto de dividendos y los cupones o tipos de interés que pagan las entidades financieras en sus emisiones de bonos contingentes convertibles (cocos) y subordinadas. Nouy respondió al sector que lo lógico es que a finales de junio exista ya una regulación al respecto, que se centre en la política de dividendos y en los cupones de estas emisiones.

Pero sí dejó entrever que el objetivo del BCE es que los requerimientos para repartir dividendo y los tipos de interés o cupones, como se les conoce, en las emisiones de cocos o de otro tipos se rebajen. De esta forma, intenta también que la banca pueda atraer a nuevos inversores y se consiga mejorar la rentabilidad que el sector ofrece a sus accionistas. Danièle Nouy, además, trasladó a los máximos responsables de los bancos españoles supervisados por Europa que la institución no desvelará públicamente los requerimientos de capital de cada una de las entidades. De este modo deja en manos de cada banco la decisión de dar a conocer al mercado las exigencias de capital del BCE.

Ya a finales del pasado año los bancos españoles publicaron los requerimientos de capital que les había exigido el BCE, algo que no había ocurrido el ejercicio anterior. Con los argumentos comunicados ayer por el BCE, todas las entidades financieras no dudan que finalmente publicarán todas los requerimientos que les exija el supervisor, ya que “si lo publica un banco, parece que todos estamos en la obligación moral de hacerlo, o de lo contrario se podría transmitir un mensaje negativo al mercado”, explica un banquero asistente a la reunión.

También se habló de los nuevos modelos internos de la banca para controlar sus necesidades de capital y medir sus riesgos. Nouy los defendió, pero pidió transparencia, y que no hubiese dudas sobre su supervisión. Sobre la penalización o no de la deuda soberana sobre el consumo de capital, Nouy declaró que eso depende de Basilea III, y no de su supervisión.

El subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, fue el encargado de convocar por carta a los presidentes de las entidades supervisadas por Europa al encuentro con Danièle Nouy. En la misiva explicaba que se trataba de una reunión para un “intercambio de opiniones” que desde algunas entidades financieras veían con total normalidad.

El encuentro comenzó a las 17.30 y en participaron, los presidentes de Banco Santander, Ana Botín; Banco Sabadell, Josep Oliu; Banco Popular, Ángel Ron; Bankia, José Ignacio Goirigolzarri; Bankinter, Pedro Guerrero y BMN, Carlos Egea. Entre los grandes ausentes, los presidentes de CaixaBank, Isidro Fainé, y de BBVA, Francisco González. Ambas entidades fueron representadas por sus consejeros delegados, al igual que ha sucedido con Kutxabank, Abanca, Liberbank, Unicaja e Ibercaja. También han acudido a la reunión el presidente de la patronal bancaria (AEB), José María Roldán, y el director general de la CECA, José María Méndez.

Praet: “Hay margen para bajar más los tipos”

El economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), Peter Praet, ha asegurado este lunes que la máxima institución monetaria europea aún tiene margen para bajar más los tipos de interés si las condiciones económicas así lo requieren. Ha indicado también que los tipos permanecerán en los niveles actuales o “inferiores” y que actuar sobre ellos “sigue siendo un recurso” que puede utilizar el BCE para conseguir la estabilidad de precios. “La pregunta es bajo qué condiciones económicas utilizaríamos este instrumento, ya que está claro que los tipos de interés negativos, en cierto punto, tienen efectos colaterales sobre la economía, especialmente sobre la rentabilidad de la banca”, comentó.