Perfil: Henrique Meirelles
Caricatura de Henrique Meirelles, nuevo ministro de Hacienda de Brasil.
Caricatura de Henrique Meirelles, nuevo ministro de Hacienda de Brasil.

El brasileño favorito de los mercados

Avalado por su experiencia en las finanzas y en el ámbito público, Henrique Meirelles se ha convertido en el nuevo ministro de Hacienda del Gobierno interino de Brasil

A sus 70 años, Henrique Merirelles (Anápolis, Brasil, 1945) no tiene intención de retirarse. Es más, se ha marcado como objetivo el titánico reto de equilibrar las finanzas públicas de la mayor economía de América Latina y sexta del mundo. Por si fuera poco, tendrá que afrontar el reto a contrarreloj, ya que el tiempo juega en contra de este reputado economista, y no precisamente por su edad, sino porque su llegada a la cartera de Hacienda se produce tras la destitución de Dilma Rousseff como presidenta del país. Ello otorga al Gobierno de Michel Temer, nombrado presidente interino, apenas seis meses de plazo para llevar a cabo sus políticas antes de que la Cámara de Diputados decida si aparta definitivamente a Rousseff de sus funciones.

En medio de este revuelto panorama político, la crispación social y la ralentización de una economía con múltiples problemas, la prensa internacional apunta a la llegada de Henrique Meirelles como un bálsamo para los mercados, que parecen tener plena confianza en este experto en el mundo de las finanzas formado tanto en su país natal como en el extranjero y con experiencia internacional.

Nacido en el estado de Goiás, en el centro oeste del país, Meirelles es hijo de un político que asumió diferentes funciones en el gobierno regional, posible origen de su interés por la vida política, a la que siempre ha estado muy próximo. Dejó su ciudad natal para estudiar Ingeniería Civil en São Paulo, aunque su carrera ha estado dedicada por completo a las finanzas, en las que se inició con un máster en administración de empresas de la escuela de negocios de la Universidad Federal de Río de Janeiro gracias al que empezó a trabajar en el BankBoston. Poco después cursó un programa para ejecutivos de grandes corporaciones en Harvard.

Al BankBoston dedicó sus esfuerzos durante 28 años, desempeñando diferentes cargos hasta que llegó a ser presidente de la entidad financiera en Brasil y, finalmente, ocupó el mismo cargo a nivel mundial. Allí también forjó gran parte de su experiencia internacional trabajando algunos años en Estados Unidos. En la empresa privada ha pasado por diferentes funciones y consejos de administración de varias compañías y, entre otros cometidos, ha ejercido como asesor del fondo KKR y presidido el consejo de J&F, firma propietaria del Banco Original y del grupo cárnico JBS.

Sin embargo, el nuevo ministro de Finanzas de Brasil es recordado principalmente por su labor al frente del banco central del país, donde ejerció como gobernador entre 2003 y 2010, convirtiéndose en la persona que ha ocupado el cargo durante más tiempo. Los años de Meirelles al frente de la institución fueron los mismos en los que Luiz Inácio Lula da Silva gobernó Brasil y en los que su economía alcanzó su máximo esplendor, gracias a factores como los años dorados del precio de las materias primas.

Cercano a Lula da Silva, se convirtió en una piedra clave de su mandato al representar el contrapunto perfecto para el sindicalista

Hombre cercano al entonces presidente, se convirtió en piedra clave de su mandato al representar el contrapunto perfecto para el sindicalista. Este experto en finanzas ha tenido, sin embargo, sus diferencias con Dilma Rousseff. Y es que, aunque en un principio se aseguró que Meirelles podría ser el elegido de la presidenta para encargarse de la cartera de Hacienda en su segundo mandato, lo cierto es que las recetas que el hombre favorito de los mercados pretendía aplicar a la economía no terminaban de convencer a Rousseff. Con su llegada al cargo de ministro, no ha dudado en asegurar que los errores capitales del Ejecutivo saliente han sido el exceso de gasto y una intervención excesiva en la economía. Otra de las áreas en las que la presidenta, ahora apartada del cargo, y Meirelles parecen discrepar es la independencia, sin la que este parece haberse negado a trabajar. En sus primeras intervenciones públicas, ya como ministro de Hacienda del Gobierno de Temer, ha asegurado que pretende dotar de una mayor autonomía al banco central, que en Brasil está estrechamente ligado al Gobierno.

El economista, considerado todo un tecnócrata, se enfrenta al desafío de desatascar una economía que se contrajo un 3,8% en 2015 y que el Fondo Monetario Internacional espera que caiga un 3,5% este año. Para ello, pondrá en marcha medidas que seguramente resultarán poco populares –como una serie de recortes sociales– desde un Gobierno con una escasa aceptación popular. La tarea parece por tanto más complicada que la que llevó a cabo en el banco central.

En la esfera personal, Meirelles tiene fama de ser un adicto al trabajo, pero también un hombre de exquisitos modales e interesado por el arte y la cultura. Discreto en lo que a su vida privada se refiere, se casó a los 55 años con una psiquiatra alemana que había pasado su adolescencia en Brasil.

Conocido por su rectitud en lo que respecta a los números, la prensa de todo el mundo también destaca de él su ambición en lo político, dos facetas que ha sabido combinar hasta convertirse en el hombre preferido por los mercados internacionales para comandar la economía brasileña. Vaya donde vaya, ya sea en la esfera pública o privada, Henrique Meirelles ha conseguido convertirse en una especie de signo de credibilidad que con su sola presencia logra despertar la confianza del mundo financiero y empresarial.