Aviones no tripulados

Los drones sobrevuelan el negocio de los servicios

Empresas constructoras y eléctricas incorporan las aeronaves no tripuladas a su trabajo diario

Los drones sobrevuelan el negocio de los servicios

Apostar por los servicios y no por la fabricación. Es la clave del mercado de los drones, al menos en España, según expertos reunidos el 19 de abril en la escuela de negocios ESADE, en torno a la Drone Industry Summit, organizado por la consultora Kreab. Grandes empresas como Ferrovial y Endesa ya incorporan estos aparatos en su día a día.

  • El modelo gallego

Manuel Antonio Varela, director de la Agencia Gallega de Innovación, explicó que Galicia ha apostado por el sector aeronáutico, “muy incipiente en Galicia”, entre otras cosas porque se podía aprovechar la capacidad instalada de otros sectores, y se centraron en el uso civil de los sistemas aéreos no tripulados.

Desarrollan los sistemas en el Aeródromo de Rozas (Lugo), mediante colaboraciones público-privadas con Indra e Inaer -empresa dedicada a servicios de emergencia aérea y mantenimiento de aeronaves-, que harán inversiones en Galicia a cambio de usar el aeródromo. En una segunda fase comprarán la tecnología (no los drones en sí, sino el software) para usarla contra incendios, en turismo o para proteger el patrimonio.

Uno de los drones que se prueban en el aeródromo de Rozas (Lugo).
Uno de los drones que se prueban en el aeródromo de Rozas (Lugo).

Manuel Oñate, presidente de la Asociación Española de RPAS (Sistemas Aéreos Pilotados Remotamente) y director general de la agencia de acreditación de pilotos y aparatos EuroUSC España, señaló que el negocio de los drones está en la prestación de servicios, y que el modelo gallego permitirá que las empresas españolas desarrollen modelos de servicios exportables a otros lugares.

  • España no ha perdido el tren 

Los drones existen desde hace veinte o treinta años, recordó Francisco Javier Barcala, gerente comercial de la división de vehículos aéreos de Indra, “Aunque no en España”, y fuera del mundo civil, donde ahora “está en ebullición”. A su juicio, España “no ha perdido el tren” de esta tecnología “en absoluto”. Dentro de “cincuenta o sesenta años gran parte de la aeronáutica se basará en lo no tripulado, pero lo tripulado no desaparecerá.

José Luis Saiz, director de I+D de Inaer, cree que es importante que en el proceso de transformación del negocio aéreo “haya un cliente validador”, como la Xunta de Galicia. “No podemos invertir mucho dinero sin tener una expectativa de negocio”. También recomienda a las pymes que quieran entrar en el mercado que apuesten por los servicios y no por la fabricación de aeronaves. “El mercado va a estar saturado de drones de menos de 25 kilos”.

  • Ejemplos empresariales

La constructora Ferrovial ha comprado drones en distintos lugares del mundo, que les permiten llegar a un precio “mucho más razonable” a lugares no accesibles, como la selva. De ese modo, explicó Bárbara Fernández, gerente de innovación de la compañía, consiguen datos topográficos en la fase de licitación, por ejemplo. En el seguimiento de las obras también son útiles, especialmente en EE UU., “donde todo hay que tenerlo documentado”.

Endesa también los utiliza, en este caso principalmente para revisiones de seguridad. Amador Gómez López, director de proyectos de innovación de la eléctrica, señaló que sus drones revisan presas y otros lugares de difícil acceso, entre otras utilidades. Los drones son muy beneficiosos a nivel de seguridad y de rapidez, pues “revisan exhaustivamente torres de alta tensión” y evitan que tengan que hacerlo personas, y también ahorran costes en operaciones con helicóptero, por ejemplo. En su opinión, “uno de los retos principales de esta tecnología es la seguridad”, y para ello hay que mejorar las baterías y que ganen autonomía de tiempo y de pilotaje.

La sociedad estatal Correos, sin embargo, no ha tenido tanta suerte con los drones. Jordi Escruela, subdirector de innovación de la dirección de estrategia y desarrollo de negocio de Correos, señala que están investigando para diversificar el modelo postal, “en claro declive”. Por ahora las pruebas han sido fallidas. “Intentamos repartir con drones desde la isla de Mallorca a la de Cabrera, y vimos que era inviable”. También lo intentaron en Picos de Europa, pero vieron que hacían falta autorizaciones de las autoridades aéreas y de las de parques naturales. A su juicio, “pasarán diez años como mínimo” hasta que puedan incorporar los drones al correo y la mensajería.

La regulación

La incertidumbre regulatoria es el problema fundamental para invertir en drones, a juicio de los expertos empresariales reunidos en ESADE. “Se intenta aplicar normas del mundo tripulado al no tripulado, y para algunas es complicado”, señaló Francisco Javier Barcala, de Indra.

Inaer, por su parte, pide a las administraciones públicas que sean más flexibles con la segregación de espacios aéreos, siempre velando por la seguridad. Para Endesa el mayor problema es no poder sobrevolar zonas urbanas, pues la mayor parte de sus líneas están en ese entorno.