Nuevos emprendedores

Cómo poner nombre a su empresa en cinco minutos

En la web del Registro Mercantil Central y por 13,50 euros se puede obtener una denominación certificada

La iniciativa agiliza y abarata la creación de sociedades

De izquierda a derecha, Manuel Ballesteros, registrador mercantil central; Gonzalo Aguilera, decano-presidente del Colegio de Registradores; Javier Gómez Gálligo, director general de los Registros y del Notariado; y José Miguel Masa, registrador mercantil central y vocal de la Junta de Gobierno del Colegio de Registradores.
De izquierda a derecha, Manuel Ballesteros, registrador mercantil central; Gonzalo Aguilera, decano-presidente del Colegio de Registradores; Javier Gómez Gálligo, director general de los Registros y del Notariado; y José Miguel Masa, registrador mercantil central y vocal de la Junta de Gobierno del Colegio de Registradores.

Desde que el Banco Mundial a través del estudio Doing business sacara los colores a España sobre lo complicado y lento que era aquí crear una empresa comparado con lo que ocurría en otros países, los distintos Gobiernos han puesto en marcha distintas iniciativas para tratar de reducir y simplificar los trámites burocráticos que eran necesarios a la hora de constituir una sociedad. El último impulso lo constituyó en 2013 la aprobación de la Ley de Emprendedores y, más recientemente, la entrada en vigor de un real decreto que regula desde mayo de 2015 cómo registrar de forma instantánea la denominación de una nueva empresa.

Así, gracias a todas las nuevas medidas puestas en marcha, frente a los 15 días que eran antes necesarios para constituir una nueva sociedad, hoy es posible hacerlo en apenas 12 horas ante notario y seis horas en el registro de la propiedad y mercantil. “Con ello, España pasa a situarse como uno de los países más competitivos a nivel mundial, ya que en apenas 24 horas hoy se puede crear una empresa, con su nombre registrado y con todas las garantías desde el punto de vista jurídico”, explicaron ayer en el Colegio de Registradores el decano de este organismo, Gonzalo Aguilera y el director general de los Registros y del Notariado, Javier Gómez Gálligo. De esta manera, si usted ha decidido emprender y no tiene claro qué nombre poner a su nueva empresa, el Registro Mercantil Central le permite en una sencilla operación que no le llevará más de cinco minutos elegir hasta cinco posibles denominaciones de un total de 1.500 por solo 13,50 euros.

Evitar duplicidades y confusiones

La ventaja de esta plataforma es doble, ya que por un coste mínimo (España es de los países que cuentan con este sistema el que menos cobra por obtener la denominación de la sociedad) se logra registrar el nombre de la nueva compañía con la certeza de que es único, de que no existe otra sociedad con la misma denominación y además ésta se obtiene firmada digitalmente por el registrador y con un código seguro de verificación. “Culmina de este modo el proceso de agilización en la creación de empresas, pero sin renunciar a la seguridad que brinda nuestro sistema al tráfico de sociedades”, apostilló Gómez Gálligo.

La Bolsa de Denominaciones presentada ayer está integrada por 1.500 nombres, creados a partir de una lista oficial de actividades económicas, que acredita, mediante la calificación registral, su no coincidencia con otras denominaciones preexistentes y, por lo tanto, su disponibilidad inmediata para el interesado, según explicó el registrador mercantil central José Miguel Masa.

“Si el emprendedor solo tiene claro que el nombre que busca ha de estar relacionado con la actividad, seguro que encontrará una denominación que le guste, que no dará lugar a confusiones y que cumple con todas las garantías legales”, añadió Masa.

Si por el contrario, usted ya tiene decidido cómo quiere llamar a su empresa, también puede entrar en el Registro Mercantil Central, a través de la página web www.rmc.es y solicitar que le validen que con ese nombre no existe ninguna otra sociedad, “un proceso que no le llevará más de 24 horas”. Eso sí, no podrá registrar nombres que ya existan de forma idéntica o parecida, “como querer llamarse El Corte Inglés II”, recordó Masa.

Además del nombre, la Ley de Emprendedores simplificó al máximo las escrituras y los estatutos con que deben constituirse las sociedades limitadas, de forma que éstos fueran muy sencillos y no retrasaran el proceso de formación de la compañía.