Editorial

La tormenta sobre la banca

El sector bancario arrastró ayer al Ibex 35 a colocarse a la cabeza de las pérdidas de los índices europeos. El empeoramiento de los resultados hechos públicos por entidades como BBVA, que ganó casi un 54% menos que el ejercicio anterior, o CaixaBank, cuyos beneficios cayeron casi el 27%, se hicieron sentir en el parqué, que se dejó finalmente un 0,68% y perdió también los 9.300 puntos.
Las cifras presentadas ayer por ambos valores y el castigo que sufrieron en el índice son un resultado de la tormenta perfecta que está atravesando el sector financiero. La política de tipos de interés negativos del BCE, que ha estrechado los márgenes de negocio, la depreciación de las divisas y materias primas y las menores operaciones financieras en una economía en proceso de recuperación están presionando a la baja los resultados del sector. Así las cosas, la banca tiene ante sí un complejo horizonte que incluye, entre otros retos, la apuesta por la digitalización y una transformación del modelo de negocio, pero también el diseño de estrategias –la apuesta por reforzar el negocio no bancario en CaixaBank es una de ellas– que permitan adaptarse con mayor flexibilidad a las coyunturas del ciclo económico y a las imposiciones que marca la política monetaria europea.