Entrevista

Laura Burdese: “El futuro es de los productos unisex”

La directora de la división de joyas de Calvin Klein defiende el minimalismo

“Es muy importante el menos es más, liberarse de lo que no es necesario”

Laura Burdese, durante la presentación de la colección de relojes y de joyas en Madrid.
Laura Burdese, durante la presentación de la colección de relojes y de joyas en Madrid.

Entró a trabajar en el grupo de relojería suizo Swatch en 1999. Previamente, Laura Burdese, nacida en Turín (Italia) hace 44 años, se había empleado en multinacionales como la alemana Nivea y el grupo francés L’Orèal. Desde hace tres lustros se ocupa de la división de joyería y de relojes de la firma estadounidense Calvin Klein, perteneciente al grupo Swatch, del que forman parte marcas como Longines, Tissot, Omega, Hamilton, Certina o Blancpain. Su diseños, más de 200, están presentes en 80 países, siendo España el cuarto en cuota de mercado. Es una de las embajadoras de la industria relojera suiza en el mundo de la moda.

Pregunta. Lleva prácticamente toda su carrera en el mismo grupo empresarial, ¿qué le ha aportado?

Respuesta. Tenemos una larga historia de amor. Es un grupo internacional, con marcas diferentes, que te permite desarrollarte y hacer trabajos muy diversos. Además de ser el mayor grupo relojero mundial, y a pesar de tener 40.000 empleados, tiene una cultura familiar, donde la persona es el centro, es lo más importante. Se fomenta el trabajo en equipo y la transparencia. Tener una visión a largo plazo, que no cambia todos los días, es un valor importante para todos.

P. ¿Qué objetivos tiene Calvin Klein en un futuro inmediato?

R. Tenemos el mérito de haber incorporado una marca de moda a una compañía relojera suiza, y en este sentido, es muy importante la apuesta de Swatch por abrir negocio en este segmento.

P. ¿Cómo conviven dos culturas, como la suiza y la estadounidense a la hora de trabajar?

R. Trabajamos juntos desde 1997, y efectivamente son dos culturas diferentes, pero tenemos algo en común, como es la orientación a resultados, aunque nuestros métodos de trabajo sean diferentes. Por ejemplo, la forma de trabajar en Estados Unidos es más formal, de proceso, muy jerárquica. En el grupo Swatch somos más flexibles, aunque estamos orientados también a resultados, pero cuando dos sociedades, a pesar de ser diferentes, se encuentran, hacen lo posible para que la relación funcione.

P. ¿Qué tipo de cliente tiene Calvin Klein?

R. La mitad son hombres y la otra mitad mujeres, de edades comprendidas entre los 18 y los 54 años, a los que les gusta el producto unisex. Es el futuro. Cada vez hay más hombres que llevan bolsos de mujer... Es muy importante que los accesorios sean intercambiables. En este sentido, este es nuestro ADN. Calvin Klein ha sido pionero en abrir y desarrollar este mercado. Nuestra estética siempre ha sido unisex, minimalista, pulida y limpia.

P. ¿Las nuevas generaciones también apuestan por esta tendencia?

R. Nuestra colección de joyas y de relojes de este año está basada en el neominimalismo. Hay una vuelta a los años noventa, pero de una forma revisada, reinterpretada, más contemporánea. Cada vez es más importante el menos es más, liberarse de lo que no es necesario. Tenemos demasiadas cosas que no son necesarias. Nuestra última campaña de publicidad se centra en lo emocional, en las relaciones de pareja, entre padres e hijos, con los amigos. Hay un retorno a los orígenes. El tiempo es un regalo y es relevante para los millennials.

P. ¿Los millennials no son más de dispositivos móviles que de reloj en la muñeca?

R. No vendemos relojes para mirar la hora, que efectivamente encontramos ya en los dispositivos móviles, sino como accesorio de moda. No se busca tanto la función del objeto como que este te proporcione placer, además de que tenga un precio razonable y sea duradero.