Telecos

El imperio británico, contra la fusión de O2 y Three

Los reguladores británicos rechazan la operación y presionan a la Comisión Europea

El proceso se lía con el Brexit y condiciona la decisión de Bruselas

Si se rechaza la operación, Hutchison podría abandonar Reino Unido

Edificios de la City londinense.
Edificios de la City londinense.

Mala pinta. En Hutchison y en Telefónica ya se empiezan a temer que la Comisión Europea (CE) se pliegue finalmente ante las fuertes presiones ejercidas desde Reino Unido para que se bloquee la compra de O2, filial británica de la operadora española, por parte del grupo de Hong Kong, y su posterior fusión con Three. La transacción supondrá la reducción del número de operadores móviles de red de cuatro a tres.

El proceso ha supuesto la entrada en tromba contra la fusión de autoridades británicas como el regulador Ofcom y la Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido (CMA), cuyos responsables han criticado públicamente la operación.

Las autoridades europeas de la competencia han advertido a Hutchison de que si no hay más concesiones, podrían bloquear la compra de O2, según publicó Financial Times el viernes. Asimismo, la comisaria europea de la Competencia, Margrethe Vestager, indicó la pasada semana que se tendría en cuenta la opinión británica.

Y la posición es de rechazo. Alex Chisholm, responsable de la CMA, envió una carta la semana pasada a la comisaria Vestager, en la que aseguraba que las propuestas de Hutchison eran insuficientes, además de criticar la reducción del número de operadores. Anteriormente, Sharon White, presidenta de Ofcom, cargó en febrero contra la operación a través de una carta abierta publicada en Financial Times, asegurando que la fusión provocará un aumento de precios para los británicos.

La investigación de la CE se ha visto también enredada por cuestiones políticas de gravedad, especialmente el Brexit, referéndum en el que los británicos votarán la permanencia del país en la Unión Europea. En las islas no gusta nada el hecho de que Bruselas vaya a decidir sobre una operación estratégica en Reino Unido, como es la fusión entre O2 y Three, cuando este país puede dejar el club europeo. Además, hay casi una coincidencia en el tiempo entre ambos procesos. La CE tiene de plazo hasta el 19 de mayo para tomar una decisión sobre la compra de O2 por Hutchison, mientras que el referéndum será el 23 de junio.

Fuentes del sector recuerdan que en operaciones similares en otros países, los reguladores locales también criticaron a Bruselas e incluso pidieron la paralización de fusiones. No obstante, no fue con tanta virulencia como en el caso británico.

Desde el corazón de Europa se ha criticado que los reguladores de Reino Unido quieran impedir la fusión de O2 y Three, y sin embargo hayan aprobado sin ningún tipo de condiciones, la compra de EE, primer operador nacional de móvil, con BT, primera compañía de banda ancha. “Los reguladores británicos contribuyeron a crear un campeón nacional con el que será muy difícil conseguir”, señalan fuentes del sector, que recuerdan que, tras la adquisición de EE, la nueva BT pasó a tener un 31% del mercado móvil y el 35% de banda ancha en el sector residencial. A su vez, su cuota total en el mercado mayorista de banda ancha se sitúa en el 70%.

La posible paralización de la fusión de O2 y Three dejaría en mala posición a la filial de Hutchison, que apenas tiene una cuota del 12% en el mercado británico del móvil, frente al 29% de la filial de Telefónica. El grupo asiático criticó con mucha dureza a la CMA por inmiscuirse en el proceso, recordando que la autoridad británica no tiene ninguna competencia. Además, dijo que las propuestas presentadas ante Bruselas van más lejos de las aceptadas en fusiones similares aprobadas por la CE. En los medios británicos se ha especulado con que Hutchison podría salir de Reino Unido si se frena la operación.

Para Telefónica, la venta de O2 es una de las claves para su proceso de reducción de deuda. En cualquier caso, la teleco tiene planes de contingencia entre los que figurarían bien la opción de vender O2 a otro grupo o bien una posible salida a Bolsa de la filial. Telefónica también tiene en marcha la posible OPV de Telxius, la nueva división de infraestructuras.

La evolución del sector en otros países

La reducción del número de operadores móviles de red de cuatro a tres ha sido una tendencia en los últimos dos años en el Viejo Continente. De hecho, la Comisión Europea ha aprobado fusiones en esa dirección en mercados como Austria, Irlanda y Alemania. Es cierto que la responsable de las decisiones fue el anterior ejecutivo comunitario. El pasado año, ya con la nueva CE, TeliaSonera y Telenor decidieron poner fin al proceso de fusión de sus filiales en Dinamarca por las condiciones de Bruselas.

Hutchison, en cualquier caso, ha hecho varias propuestas como la congelación de precios durante cinco años, una inversión de 5.000 millones de libras en el país, acuerdo para la cesión de capacidad de red (un 30%) a grupos de banda ancha como Sky y Virgin Media, y la venta del 50% del operador virtual Tesco Mobile que posee O2.