Nucleares

Galán quiere cerrar Garoña por las presiones políticas en el País Vasco

El presidente de Iberdrola comunica a los sindicatos su decisión ‘unilateral’ de clausurarla

La eléctrica comparte la propiedad de la nuclear con Endesa

Central nuclear de Garoña, en Burgos.
Central nuclear de Garoña, en Burgos.

El sindicato vasco ELA comunicó ayer a la plantilla de Iberdrola que su presidente, Ignacio Sánchez Galán, transmitió a sus representantes en un encuentro el jueves pasado, su decisión de cerrar la central de Santa María de Garoña “por motivos económicos”. Iberdrola comparte la propiedad de esta central al 50% con Endesa a través de Nuclenor.

Precisamente, esta sociedad salió ayer al paso de la noticia, asegurando que no hay ninguna decisión tomada. Nuclenor, que solicitó al Ministerio de Industria en 2014 la renovación de la licencia para que Garoña pueda seguir funcionando hasta 2031, está a la espera de que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSEN) fije las inversiones que necesitaría la instalación para que se le autorice dicha prórroga.

Fuentes al tanto de la situación aseguran que este cambio de posición de Sánchez Galán responde a las fuertes presiones políticas y sindicales que Iberdrola está recibiendo en el País Vasco para que cierre la central burgalesa. Muy especialmente, de la Diputación de Álava y de multitud de ayuntamientos que han llegado a cancelar sus contratos de suministro con la eléctrica, según explican las mismas fuentes.

La reunión con ELA y el resto de secciones sindicales, tuvo lugar en vísperas de la junta general de la compañía, que se celebró el viernes en Bilbao, donde tiene su sede. El que los sindicatos hayan esperado a que pasara la junta para dar la noticia, hace pensar que se trata de una especie de “acción concertada” entre las partes, añaden dichas fuentes.

Según adelantó diario.es, en el encuentro también estuvieron presentes el director de Finanzas y de Recursos de Iberdrola, José Sáinz Armada, y el de Recursos Humanos, Ramón Castresana. ELA, que es partidaria del cierre “definitivo e inmediato” de la nuclear, informó del contenido de la reunión a través de una nota interna, y pide a la eléctrica que “confirme publicamente la decisión del cierre de Garoña”.

Todo apunta a que se trata de una decisión unilateral de Galán a la vista de que Nuclenor “no ha tomado la decisión” de cerrarla y de que todo “sigue igual”, aseguró su responsable de comunicación, Elías Fernández. “El encargado de tomar una decisión de este tipo es el consejo de administración de Nuclenor” y, en este sentido, “no hay ninguna decisión tomada”, subrayó Fernández.

De que se trata de una decisión política más que económica da cuenta el hecho de que el CSN aún no ha emitido el informe definitivo sobre su viabilidad (se prevé para junio o julio) y las inversiones que la planta necesitaría para arrancar de nuevo (Nuclenor decidió pararla en 2012 para evitar el pago de los nuevos tributos nucleares aprobadas por el Gobierno del PP). De hecho, el organismo, ya ha admitido como razonables algunas de las inversiones que ya se han hecho. Por tanto, Galán también podía haber aducido estas razones económicas hace un par de años, aseguran en el sector.

La última palabra es del Ministerio de Industria. Su titular en funciones, José Manuel Soria, aseguró ayer que a su departamento no le ha llegado ninguna petición de cierre de Garoña.