El futuro escenario para la banca

Así sobrevive la banca con los tipos de interés al 0%

La presión sobre los márgenes de intereses provocará una nueva oleada de integraciones nacionales

Así sobrevive la banca con los tipos de interés al 0%

Bancos más pequeños, menos competencia al reducirse el número de entidades en el mapa financiero europeo, y por lo tanto en España, muchas menos oficinas bancarias y plantilla son las consecuencias visibles que llevan consigo a la banca operar con unos insólitos tipos de interés del 0%. Las recomendaciones (casi obligaciones) del BCE y del Banco de España al sector financiero son las mismas: reducir costes, lo que incluye recoger planes de fusiones en sus hojas de ruta. Todo para buscar mejorar una débil rentabilidad y unos beneficios poco apuntalados como consecuencia de unos márgenes en caída libre.

“No se van a producir fusiones hasta que no termine el castigo a la banca en Bolsa. Más cuando toda operación lleva aparejada una ampliación de capital, y en la actualidad no es un buen momento para apelar al mercado. Pero producirse se producirán, primero a nivel nacional y después a nivel europeo”, señala un destacado financiero.

Ninguna entidad financiera sospechaba hace tan solo cinco años que el sector podría vivir varios ejercicios con tipos de interés al 0%. Su obsesión entonces era poder salir de la crisis lo más indemne posible. Incluso alguna que otra apostaba solo por mantener su independencia. Tras una larga travesía por el desierto, que hizo desaparecer a más de 50 entidades financieras en España, casi todas cajas de ahorros; y nacionalizar a otras, entre las que aún sobreviven Bankia y BMN (Ceiss y Caja3, ya fusionadas con Unicaja e Ibercaja, respectivamente, deben también devolver ayudas) parecía que en 2015 la banca volvería a recuperar lustre, pero la recuperación de la cuenta de resultados ha sido menor de la esperada.

Y lo que menos podían pensar es que cuando aún no han terminado los coletazos de la reestructuración del sector se iba a iniciar otra, con más despidos y fusiones (parece que desaparecerán dos o tres bancos medianos). Los expertos calculan que cuando se cierre esta segunda reestructuración el número de oficinas estará por debajo de las existentes en 1980, es decir, menos de 25.500, frente a las 31.155 del pasado año.

Esta segunda reestructuración, fruto de unos bajos tipos de interés, llega en un momento en el que la economía había iniciado su remontada, en algunos casos superando las previsiones, la morosidad daba claros signos de recuperación y el sector inmobiliario volvía a resurgir, aunque con menos bríos que hace ocho años (lógico y esperado). Pero las necesidades de revitalizar el crédito y de que las economías europeas saliesen del bucle de una inflación en negativo (en el caso de España son 20 meses) llevaron al Banco Central Europeo (BCE) a sacar hace un mes toda su artillería, lo que se tradujo, entre otras medidas, en fijar los tipos de interés al 0%, opción que parece que durará un mínimo dos años.

La Reserva Federal norteamericana puso los tipos de interés a cero en 2010 y logró salir de la crisis. Europa, aunque con cierto retraso, decidió imitar a EE UU, pese a la resistencia alemana, que considera que esta medida castiga a sus ahorradores. Colocar los tipos de interés al 0% beneficia a los inversores, y por lo tanto al tejido industrial, pero perjudica no solo a los ahorradores, sino también a toda la banca europea en un momento en el que parecía que sus resultados daban ya muestras de recuperación y se habían olvidado de las fuertes provisiones de años anteriores, y poco a poco se habían recapitalizado.

“Los tipos de interés tan bajos son contraproducentes”, declaró Francisco González el pasado 12 de marzo en la junta de accionistas del banco. Señaló que “estamos entrando en un territorio desconocido, con muy bajos tipos de interés y una baja inflación”.

La consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa, también ha advertido sobre esta medida. Asegura que la banca no resistirá mucho más tiempo los tipos bajos. Las entidades financieras “no están preparadas” para hacer frente durante mucho más tiempo a un entorno de tipos de interés tan bajos y que podría durar todavía un par de años más, asegura. El principal problema al que se enfrentan los bancos con estos tipos de interés al 0% es la presión sobre sus márgenes de interés, justo el corazón de la actividad típica bancaria y de donde procede el grueso de sus ingresos. Ya el pasado año esta partida cayó en la banca española un 4,3%, tras haber subido en unos 800 millones en 2014.

A partir de ahí, las vías para compensar la caída de ingresos son siempre los mismos. Reducir costes y provisiones, a la vez que se incrementan las comisiones por servicios. Y ahí estamos.

El objetivo final es mejorar la rentabilidad de la banca, principal preocupación del Banco del Banco Central Europeo en general y del Banco de España en particular, explican todos los expertos consultados. Tanto es así que el BCE ha comenzado este año a vigilar muy de cerca el modelo de negocio de las entidades, e incluso ha comenzado a modificar algunos antes de recurrir a medidas más traumáticas.

La caída de la rentabilidad en los últimos años es tan alarmante en algunas entidades que “no tendrán más remedio que fusionarse”, explica un directivo del sector. En 2004 el ROE o rentabilidad sobre recursos propios de la banca en España ascendió al 14,1%, aunque el punto más álgido lo consiguió en 2007, al situarse en el 19,97%. Desde entonces fue descendiendo hasta desplomarse al 22,12% en 2012. En 2014 estaba en el 7,58%. “La rentabilidad seguirá subiendo en los próximos años, pero ya nunca volverá a cifras anteriores a la crisis. Llegar de media al 10% llevará todavía años”, reconocen los banqueros.

Popular y CaixaBank son las entidades con los ROE más bajos en España, del 0,84% y del 3,23%, respectivamente. Bankinter, con el 10,10%, y Bankia con el 8,26%, son las entidades con la mayor rentabilidad, según datos recogidos por Bloomberg.

El BCE se pregunta en su informe anual de 2015 publicado esta semana ¿qué implicaciones tienen los bajos tipos de interés para las entidades de crédito y los ahorradores?. Y se contesta positivamente. “El modelo de negocio tradicional de transformación de plazos de las entidades de crédito (financiando la adquisición de activos a largo plazo mediante la emisión de pasivos a corto plazo) puede verse afectado negativamente por la presión a la baja sobre los márgenes de intermediación”.

Además, el tipo de interés negativo de la facilidad de depósito (situado en el -0,4%) puede reducir aún más la rentabilidad de las entidades que depositan grandes volúmenes de exceso de liquidez en el Eurosistema, recuerda el BCE. Pese a ello, asegura que “no deberían obviarse otros efectos compensadores positivos asociados a los programas de compra de activos (por parte del BCE) y, en general, a los instrumentos de política monetaria acomodaticia”. Al respaldar la actividad económica, “estos instrumentos mejoran la capacidad de los prestatarios para cumplir sus compromisos, con los consiguientes efectos positivos en los balances de las entidades de crédito, en forma de una mejora notable de la calidad de los activos bancarios y una disminución de las necesidades de provisiones de las entidades”, añade el BCE.

Y es que con una remuneración negativa del 0,4% por aparcar depósitos en el BCE, esta institución trata de que la banca preste ese dinero en vez de aparcarlo en las arcas del banco central.

Será por ello, por unos tipos de interés insólitamente bajos y por una recuperación de la economía, que por primera vez desde que estalló la crisis en 2008 en España el volumen del crédito neto crecerá este año, coinciden todas las fuentes consultadas. Pese a ello, los bancos señalan que la demanda solvente debería ser ya más fuerte. De ahí, que pese al consenso sobre un muy ligero incremento del crédito, no sería descartable que la previsión se torciera debido a las incertidumbres mundiales y políticas