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Los ejecutivos treintañeros que ya marcan la diferencia

Los ejecutivos treintañeros que ya marcan la diferencia

El ‘think tank’ Choiseul publica la lista de los 100 mejores directivos de menos de 42 años

La edad no es un valor en sí mismo. Pero si al mejor talento se le añade juventud, la cotización en el mercado laboral de esos perfiles crece exponencialmente. Identificar a los 100 mejores ejecutivos españoles de entre 30 y 40 años ha sido el objetivo del ránking realizado por el Instituto Choiseul España, filial del think tank francés dedicado a la gobernanza global. “Muchos de los que figuran en la lista han hecho ya más cosas de las que haremos los directivos mayores”, aseguró el presidente de la institución, Eduardo Olier, durante la presentación del informe.

En defensa de las puertas giratorias

“Soy un magnífico ejemplo de las puertas giratorias”, se definió el exministro de Asuntos Exteriores, de Ciencia y Tecnología y de Industria y Energía, Josep Piqué, durante la conferencia de clausura de la presentación del ránking de Choiseul. Tras poner en valor la necesidad de que exista “una élite de ejecutivos que conozca los grandes desafíos globales” a los que se enfrenta la sociedad, rompió una lanza a favor de que alguno de los 100 directivos seleccionados trabaje para el sector público.

“Los buenos Gobiernos son mucho mejores que los malos. A la Administración y al país entero le iría mejor si gente como ustedes se decidiese a trabajar para el Estado”, espetó el actual consejero delegado de OHL y quien también fuera presidente de Vueling ante una audiencia compuesta por parte de los integrantes del ránking.

Y para que eso suceda, explicó, debería ser más sencillo poder saltar del sector público al privado. Casos como el suyo, dijo, serán cada vez más difíciles de ver si no se relaja el control sobre la puertas giratorias.

Se trata de la primera edición española de este ránking, que en Francia ya se ha hecho dos veces (con buena acogida por parte de los headhunters, destacó Olier) y que, en el caso español, se ha optado por ampliar el rango de edad hasta los 42 años. En la lista figuran algunas personalidades conocidas, como el chef Dani García (nacido en 1975), el presidente de El Corte Inglés, Dimas Gimeno (también de 1975), el creador y consejero delegado de Eltenedor.es, Marcos Alves (1982) o Dídac Lee (1974), fundador y consejero delegado de Galdana Ventures y miembro de la junta directiva del F. C. Barcelona.

Aunque el valor añadido del informe está en los perfiles menos conocidos. La gran mayoría son hombres (solo hay 20 mujeres en la lista) que trabajan en sectores tecnológicos o en finanzas y seguros, negocio que se ha digitalizado en los últimos años. Abundan también los emprendedores y consultores. También tienen en común su alta formación, en algunos casos todavía en curso; haber vivido en el extranjero y el dominio de idiomas.

La selección de los cien mejores ejecutivos, extraída de una primera criba de 600 recopilada a través de internet, se ha tenido en cuenta atendiendo a varios criterios, entre los que el currículum (cargos y formación) solo pesa un 10%. En el ranking de Choiseul puntúa más el potencial de liderazgo detectado (40%) o la inteligencia emocional demostrada que las competencias más ortodoxas.

Los profesionales incluidos en la lista tienen claro también que algo está cambiando. Samuel Martín-Barbero (1974), el rector más joven de España desde que dirige la Universidad Camilo José Cela, aseguró durante una de las mesas redondas que siguieron a la presentación del informe que un tercio de las competencias identificadas por el Foro Económico Mundial como necesarias en los líderes del futuro tienen que ver con la inteligencia emocional. “Nosotros vemos muchos perfiles excelentes todos los días. Pero los que marcan la diferencia son los que saben ponerse en la piel de los demás”, corroboró Luis Baon (1977), socio de la firma de headhunters Egon Zehnder.

“Hemos sido educados en la creencia de que había que tener carreras profesionales con una curva ascendente exponencial. Pero las nuevas generaciones basan sus decisiones en sus instintos, en lo que les apetece hacer a cada momento, aunque eso no contribuya a mejorar su remuneración”, argumentó Martín-Barbero. Esa refl exión demuestra que, pese a su juventud, los ejecutivos de hasta cuarenta años ya son muy conscientes de que los que vienen detrás de ellos van a cambiar las cosas.