Acometerá el grueso de salidas de plantilla sin prejubilaciones

Así será el ajuste que ultima Banco Santander

Santander cerrará 450 de sus oficinas de menor tamaño

Sellará un ajuste de plantilla sin un gran plan de prejubilaciones

Modernizará una sucursal al día hasta 2018

En un comunicado interno, Banco Santander ha avanzado a su plantilla que ultima un “plan de transformación comercial” que implicará una modernización de su red de oficinas, el cierre de un 13% de la red y un ajuste de plantilla por cuantificar.

La entidad ha avanzado que se dispone a concentrar 450 oficinasde menor tamaño, un 72% de las cuáles cuentan con entre uno y tres empleados, lo que sugiere que Santander podría prescindir de un millar de sus 24.216 empleados en España. Actualmente, la entidad cuenta con 3.467 oficinas en el país.

El ajuste laboral, que fue avanzado en la tarde del jueves a los representantes de los trabajadores del banco, no ha sido concretado por el momento, si bien desde la Federación de Servicios de UGT avanzan que la “entidad ha manifestado la imposibilidad de acometer en este momento un proceso masivo de prejubilaciones”.

Emolumentos de la cúpula

Desde UGT denuncian que Santander inicie un proceso de ajuste mediante la destrucción de empleos cuando los datos del último año, contenidos en el informe de la comisión de retribuciones de la memoria anual del banco, revelan una retribución total de 700 millones de euros para los 1.246 directivos de la firma.

Los sindicatos han sido convocados para un nuevo encuentro el próximo día 6 de abril. Comisiones Obreras (CC OO) y UGT reclaman que se minimice a la mínima expresión el número de despidos y que se adopten soluciones consensuadas con la plantilla.

El grueso de las salidas, por tanto, se ejecutarían mediante un expediente de regulación de empleo (ERE), sin que esto impida que la entidad apruebe un plan de bajas incentivadas o facilite planes de retiro a una parte de los empleados de más edad.

El sistema, en todo caso, contrasta con el modus operandi tradicional de la gran banca española que ha soportado en las prejubilaciones el grueso de los ajustes de los últimos años, una vía lubricada con sustanciosas compensaciones y que no ha generado conflictividad con la plantilla.

  • Foco en servicios centrales

Santander ha avanzado que el proyecto pasa por simplificar los servicios centrales que soportan la estructura del banco, situados en la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte (Madrid) así como las diferentes unidades territoriales.

Fuentes sindicales avanzan, en todo caso, que aunque se les ha hecho hincapié en que efectivamente los servicios centrales se verán especialmente afectados en el proceso, el ajuste involucrará a todas las unidades de negocio a excepción de las vinculadas con funciones regulatorias.

  • Modernización de la red

El objetivo de la compañía es reducir el número de sucursales de pequeño tamaño y apostar por un nuevo modelo de oficina de mayor tamaño, “mejor dotadas de recursos, con mayor capacidad para el asesoramiento y más rentables”, según el comunicado interno difundido entre los empleados.

A este fin, en paralelo al cierre de sucursales de menor tamaño, Santander prevé iniciar un proceso de transformación de la red hacia el nuevo modelo de oficina que supondrá renovar una oficina al día hasta 2018.

De esta forma, la idea es culminar la renovación de 350 sucursales este mismo año, logrando completar al menos una oficina de este tipo en cada una de las capitales de provincia y los municipios de más de 100.000 habitantes. El objetivo es alcanzar un millar de nuevas oficinas para dentro de dos años.

  • Apuesta digital

Por otra parte, Santander avanza que intensificará su inversión en “nuevas capacidades digitales” para ofrecer a sus clientes una “mejor experiencia” a través de los distintos canales, como móviles, cajeros, internet o atención telefónica.

El banco advierte a su plantilla que el proceso que se abre tiene como fin responder al “actual contexto económico, los mayores requisitos regulatorios y la evolución del comportamiento de los clientes por las nuevas tecnologías”.

Santander defiende que “este proceso de transformación es imprescindible” para asegurar el liderazgo de la entidad en el futuro y para consagrar la firma como “el mejor banco comercial” para empleados, clientes y accionistas.