Ante las dudas de los mercados
Criterios básicos para seleccionar un Fondo de Inversión

Criterios básicos para seleccionar un Fondo de Inversión

Todavía son muchas las dudas que existen entre los inversores minoristas acerca de cómo saber qué fondos de inversión de entre todos los existentes son los adecuados para pasar a formar parte de su cartera personal.

A diferencia de lo que ocurre con las acciones, en donde el inversor particular tiene acceso a una enorme información acerca de cómo seleccionar valores, en el ámbito de los fondos de inversión la información existente es menor.

En el artículo de hoy vamos a dar una serie de claves para que todos aquellos inversores particulares que deseen invertir en los mercados a través de fondos de inversión tengan una serie de criterios en los que basarse a la hora de seleccionar aquellos que mejor le convengan.

  • Objetivos y perfil de inversión

Lo primero que debemos hacer antes de invertir es saber qué es lo que estamos dispuestos a perder. Para ello debemos ser conscientes del nivel máximo de riesgo con el que nos sentiremos cómodos, siendo por norma general más aversos al riesgo a medida que el capital acumulado aumenta.

Como en todo, para saber aquello que nos interesa como inversores es necesario saber cuáles son nuestros objetivos. Debemos tener claro si nuestra inversión busca un objetivo a medio o largo plazo, pues el riesgo que deberemos asumir en uno u otro caso es diferente, lo que tendrá importancia a la hora de realizar nuestro asset management.

Normalmente, cuanto más alejado en el tiempo se encuentre el objetivo de nuestra inversión, mayor nivel de riesgo podemos asumir dentro de nuestros límites establecidos. Así, si nuestro objetivo es, por ejemplo, acumular capital para nuestra jubilación y somos una persona joven (menos de 40 años), podemos asumir un mayor porcentaje de renta variable que si tenemos 60 años.

  • Costes

A la hora de analizar los costes de un fondo de inversión debemos tener claro que éstos se pueden clasificar de diferente manera y que debemos tener en cuenta.

Por un lado, podemos clasificar los fondos en función del capital mínimo necesario para poder adquirir participaciones.

Así, nos encontramos con fondos retail, que son fondos destinados al gran público y que normalmente no exigen un capital mínimo a cambio de cobrar el máximo legal en comisiones. Los fondos de banca privada, son aquellos que exigen un mínimo de capital para poder acceder a ellos a cambio de comisiones más competitivas. Por último, los fondos destinados a grandes capitales (> 1 millón €) son aquellos que exigen un mínimo elevado para poder comprar participaciones a cambio de pagar unas comisiones muy bajas.

En lo que se refiere a los costes asignados a la gestión del capital, los fondos de gestión pasiva son fondos que presentan unas comisiones bajas frente a los de gestión activa, que pueden llegar a cobrar el máximo permitido, el 2,25%.

  • Composición de la cartera

Un aspecto muy importante a la hora de seleccionar un fondo es el de analizar en qué invierten los gestores el capital captado.

En el caso de la renta variable es muy importante saber si, por ejemplo, el fondo invierte en empresas de gran capitalización o en small caps, dado que en el segundo caso el partícipe estará expuesto a una mayor volatilidad que en el caso de invertir en grandes empresas.

En el caso de la renta fija, es muy importante analizar el vencimiento de los bonos que componen la cartera, sabiendo que los bonos con mayores vencimientos son mucho más sensibles a la evolución de los tipos de interés que la deuda de corto plazo. Así, ante una subida de tipos, los bonos con vencimientos a largo plazo provocarán mayores pérdidas en la cartera de deuda.

  • Análisis de la rentabilidad

Al analizar la rentabilidad de un fondo, el inversor particular siempre se centra en la rentabilidad pasada de dicho fondo. Sin quitarle importancia a cómo se ha comportado el fondo en el pasado, es más interesante analizar la rentabilidad del fondo en relación a su categoría de inversión.

Lo ideal es buscar fondos que los estén haciendo lo mejor posible en relación a los que invierten en el mismo tipo de activos. Un indicador de la calidad de un fondo puede ser su comportamiento cuando los mercados caen: si este se comporta mejor que la media de su categoría, se trata de un fondo que nos puede proteger en momentos difíciles y tener un buen comportamiento en fases alcistas.