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Los hechos valen más que las palabras

Los bancos globales están tensos por el referéndum del 23 de junio sobre la pertenencia de Reino Unido a la Unión Europea. Bank of America Merrill Lynch ha llegado a decir a sus directores que eviten la palabra brexit en sus conversaciones con los clientes, según informó el Financial Times el 29 de marzo. El silencio es útil, pero otros esfuerzos también podrían serlo.

Es bastante lógico que los empleados de alto nivel de los grandes bancos sean favorables a la permanencia de Reino Unido en Europa. Hay contraejemplos, pero Goldman Sachs, JPMorgan, Citi y HSBC han respaldado su estancia en el bloque. Goldman y JPMorgan incluso han canalizado dinero a la campaña para permanecer en la UE. Si Reino Unido saliera y perdiera su pasaporte financiero a Europa, muchos operadores podrían irse a Frankfurt, París, Amsterdam o Dublín.

Los bancos pueden reclamar un mayor papel en el debate del 'brexit' mostrando que benefician a Reino Unido

Supermercados como Tesco, Sainsbury y Wm Morrison, que operan en todo el país, han guardado silencio sobre el brexit. Los bancos pueden reclamar un mayor papel en el debate mostrando que benefician a todo Reino Unido. JPMorgan emplea a 4.000 personas en la ciudad costera de Bournemouth –casi los mismos puestos de trabajo que penden de un hilo en la planta de acero de Port Talbot que el grupo indio Tata ha puesto a la venta–. Con 2,2 millones de puestos de trabajo en Reino Unido –dos tercios fuera de Londres, de acuerdo con TheCityUK– las finanzas son más más estratégicas en términos de empleo que el acero.

Las empresas financieras globales deberían ir más allá. Deutsche Bank, Citi y Bank of America han contratado a miles de empleados en Birmingham, Belfast y Chester, respectivamente. Es un buen comienzo. Para las grandes firmas de las finanzas, comprometerse a sumar muchos más empleados de fuera de la capital –si Reino Unido vota a favor de la permanencia– las pondría en una mejor posición para marcar la diferencia.