Las repercusiones de los atentados

Bélgica rebaja la alerta porque no hay amenazas inminentes

Soldados del ejército patrullan las inmediaciones del aeropuerto de Zaventem en Bruselas.
Soldados del ejército patrullan las inmediaciones del aeropuerto de Zaventem en Bruselas.

El ministro belga de Interior, Jan Jambon, ha anunciado este jueves que su Gobierno ha decidido rebajar en un grado la alerta antiterrorista, que estaba en su nivel máximo, porque “no hay amenazas inminentes” de atentados. Jambon ha explicado, en declaraciones al canal RTL, que el Órgano de Coordinación para el Análisis de la Amenaza había “decidido reducir el nivel de amenaza a 3”, de una escala de 4.

El aeropuerto de Bruselas permanecerá cerrado hasta el martes

El aeropuerto belga de Zavertem informó este sábado a través de su página web que está iniciando los preparativos para reanudar parcialmente los vuelos de pasajeros, aunque no antes del próximo martes 29, una semana después de los atentados. Indica que las investigaciones judiciales en la terminal del aeropuerto de Bruselas se han completado y que en la tarde del viernes se recibió permiso para que un pequeño grupo de ingenieros inspeccionen y evalúen los daños causados en el edificio. Desde la web del aeropuerto señalan que “este equipo examinará la estabilidad del edificio, comprobará el funcionamiento de los sistemas de tecnología de la información, evaluará los daños materiales y determinará el proceso para renovar la terminal”.

“El aeropuerto de Bruselas-Zavertem está estudiando una solución temporal para reanudar parcialmente los vuelos de pasajeros, teniendo en cuenta las nuevas medidas de seguridad que se aplican en los aeropuertos belgas, decididas por el Gobierno federal”, añade la web.

Por último, confirma que el perímetro alrededor de la terminal se mantiene y recalca que “a excepción del personal autorizado, nadie podrá acceder a la zona donde se produjeron las explosiones”. “La policía federal y los agentes de seguridad siguen llevando a cabo estrictos controles de identidad en el área de acceso al aeropuerto”, concluye.

El aeropuerto de Zaventem es la principal plataforma aeroportuaria de Bélgica, con alrededor de 600 vuelos al día y 50.000-60.000 pasajeros. Las compañías que normalmente operan allí han desplazado una parte de sus operaciones a otros aeropuertos de Bélgica (principalmente Charleroi, Lieja y Amberes), pero también del extranjero.

Brussels Airlines, que es la aerolínea principal de las que están presentes en Zaventem, con alrededor de 230 vuelos cada día, había previsto organizar hoy 44 en Lieja y 20 en Amberes. Ayer, cinco de sus aviones que debían haber volado a Bruselas, aterrizaron finalmente con sus respectivos pasajes en Zúrich, en Suiza.

Pese a ello, Bruselas, con 31 víctimas a las que todavía no se ha podido poner oficialmente nombre y con un aeropuerto que está cerrado hasta una fecha no definida, se encontraba lejos de poder recuperar el pulso de la normalidad. “Todavía en este momento hay familias con angustia” porque no tienen noticias “de una madre, de un padre, de un hijo”, ha señalado el primer ministro belga, Charles Michel, en una sesión de la Cámara de Diputados.

Ninguno de los 31 muertos contabilizados oficialmente en los atentados del pasado martes en Bruselas está identificado con carácter formal, afirma la portavoz de la Fiscalía de la capital belga, Ine Van Wymersch. En declaraciones a la prensa en el hospital militar de Neder Over Heembeek, donde se recibe a familias de personas de las que no se tiene noticias desde los atentados, Van Wymersch ha precidado que la Fiscalía no ha ofrecido nombres porque no se ha identificado con certidumbre a los fallecidos. De hecho, se están pidiendo diversas piezas y muestras a los familiares para hacer cotejos.

Entre tanto, el primer ministro ha rechazado la dimisión de Jambon, y del titular de Justicia, Koen Geens, en relación con el caso de Ibrahim El Bakraoui, uno de los terroristas suicidas del atentado en el aeropuerto de Zaventem, que Turquía dice que expulsó en 2015. Las revelaciones del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, quien dijo el miércoles que ese país detuvo y expulsó a Holanda en verano pasado a uno de los yihadistas que cometieron el martes los atentados de Bruselas, motivaron la convocatoria hoy de un comité ministerial restringido del Gobierno belga para tratar ese dossier. Michel ha rechazado ambas dimisiones al considerar que el contexto actual, dos días después de los atentados, no permite prescindir de estas dos piezas clave de su gabinete.

El ministro de Interior de Holanda, Ronald Platerk, ha asegurado por su parte que va a estudiar en detalle si hubo un problema de comunicación con Bélgica en relación con la expulsión desde Turquía de El Bakraoui. “Se va a estudiar muy de cerca para ver qué ocurrió”, ha afirmado Platerk, quien ha precisado que esta cuestión es objeto de una carta que el Gobierno holandés va a enviar hoy a su Parlamento. Preguntado sobre cómo ha podido ocurrir que los terroristas se paseen por Europa sin ser detectados, ha respondido: “Vivimos en una sociedad abierta, no en un Estado policial. Puede pasar que la gente haga cosas horribles”.

El ministro de Interior en funciones de España, Jorge Fernández Díaz, ha valorado el intento de dimisión de su homólogo belga como una decisión personal que “le honra”. Díaz, que ha participado este jueves en Bruselas en una cumbre de los titulares europeos de Interior, ha pedido compartir información e inteligencia para luchar de forma eficaz contra el terrorismo. "No puede haber compartimentos estancos en materia de inteligencia e información en la UE si pretendemos ser eficaces en la lucha contra el terrorismo”, ha señalado, y ha asegurado que España “cumple sus deberes” en este ámbito.

Por su parte, el presidente francés, François Hollande, ha reclamado a los países de la Unión Europea que aprueben lo antes posible el registro de pasajeros aéreos, adopten medidas contra el tráfico de armas y aumenten el nivel de intercambio de información de inteligencia.