Los destinos registran 1,2 millones de estancias diarias

España, el más visitado en Europa durante la temporada alta

Turistas en el centro de Málaga.
Turistas en el centro de Málaga.

España es el tercer destino más visitado en el mundo, por detrás de Francia y EEUU, y el segundo en ingresos recibidos, solo superado por EEUU, según los últimos datos de la Organización Mundial de Turismo. Esa clasificación, sin embargo, sufre cambios si el análisis se limita a los meses de temporada alta. Entre junio y septiembre, España ocupa el primer puesto en los destinos escogidos en Europa y abre brecha respecto a su inmediato perseguidor (Italia).

En 2015, los destinos españoles recibieron 151,6 millones de pernoctaciones, lo que supone 1,2 millones al día. Dicho de otra manera que el 18% de los visitantes que elige Europa para sus vacaciones opta por algún destino español. En segundo lugar aparece Italia, con 143,1 millones de pernoctaciones. Entre uno y otro enclave hay un brecha de 8,5 millones frente a los 6,5 millones que había en 2014. La principal razón que justifica ese distanciamiento es el hecho de que las estancias en España crecieron un 3,8% anual, según la estadística actualizada por Eurostat, mientras que en Italia lo hicieron un 2,4%. Ya muy alejadas aparecen Alemania (106,2 millones de pernoctaciones), Francia (85,3) y Reino Unido (81,9).

La principal diferencia de España frente al resto de mercados receptores de turistas es la elevada dependencia de los turistas de otros países. En 2015, el 65,3% de las pernoctaciones las realizaron los extranjeros, prácticamente el mismo porcentaje que en 2014. Unas cifras más elevadas que las de la media de la UE (52,9%) y radicalmente diferentes a las de algunos de los competidores en Europa. Es el caso de Alemania, donde los extranjeros apenas representan un 24,9% de los visitantes en temporada alta. Los porcentajes son más elevados en Francia, Italia oReino Unido, pero en ninguno de los casos sobrepasa el 50% del total.

Este desequilibrio tiene su explicación en dos factores. El primero es el trasvase de turismo extranjero iniciado desde la eclosión de la primavera árabe a principios de 2011 y que ha tenido continuación con los distintos atentados y ataques terroristas que se han producido en Egipto, Túnez o Turquía. El segundo se centra en el fuerte impacto que han tenido los ajustes presupuestarios, los incrementos impositivos y el crecimiento imparable del paro en las decisiones de consumo de las familias españolas, que optaron mayoritariamente por recortar sus gastos. Yuno de los que más ha sufrido desde 2011 ha sido el dedicado a viajar.