Grand Marnier pasará a manos de la italiana Campari

El coñac francés más famoso será italiano

Una botella de Grand Marnier junto a otra de Campari.
Una botella de Grand Marnier junto a otra de Campari. REUTERS

Dos de las bebidas europeas más famosas estarán bajo las mismas manos. La italiana Campari anunció este martes que ha alcanzado un acuerdo para adquirir la gala Grand Marnier tras presentar una oferta de 684 millones de euros. De esta forma, la empresa familiar francesa con casi 200 años de historia pasará a manos de la firma transalpina.

En concreto, la empresa italiana ha ofrecido 8,05 euros por cada acción de la gala, lo que supone una mejora del 60% respecto al cierre de la cotización de Grand Marnier el pasado viernes. La actividad en el parqué de la empresa se mantiene suspendida desde que el lunes se conocieran los planes de Campari. El objetivo es sacar a Grand Marnier de la cotización en la Bolsa de París una vez concluya la operación.

A este precio se unirá previsiblemente parte del dinero que obtenga Campari de la venta de una villa que tenía Grand Marnier en la Costa Azul, al sur de Francia. Esta propiedad se encuentra en una de las zonas más exclusivas y caras del país vecino. Diversos analistas consultados por Bloomberg reconocían que no será rápido dar salida a esta propiedad. Tal es el precio que se prevé para la transacción que Campari mantendrá de la venta 80 millones de euros, mientras que el resto será para Grand Marnier.

El consejero delegado de Campari, Robert Kunze-Concewitz, señaló ayer que “Grand Marnier es un icono francés con más de 150 años de historia” y que la compañía tendrá “el más profundo respeto” por la marca. La compañía italiana aseguró que la adquisición tendrá “beneficios inmediatos” en los resultados de la empresa. La oferta valora a la francesa en 13,7 veces su ebitda de 2015.

  • A por el consumidor joven en EE UU

Se trata de la primera adquisición que realiza Campari desde 2014 y la más importante desde que Kunze-Concewitz se hiciera con el timón de la compañía italiana. El acceso a Grand Marnier le permite a la empresa italiana crecer en coñacs, armañac y vinos. Además, de los 140 millones de facturación del grupo, la mitad procede de EE UU.

Aquí se encuentra el gran aliciente de esta operación para la empresa italiana, ya que gracias a este movimiento gana peso en el cada vez más relevante mercado estadounidense, donde los consumidores jóvenes han recuperado la atracción por las bebidas clásicas, donde Grand Marnier se encuentra en el segmento premium.

En abril de 2014, la firma transalpina —que posee una cincuentena de marcas, entre ellas SKYY (vodka), Glen Grant (whisky), o Aperol y tiene presencia en casi 200 países— anunció la compra de Averna con la misma intención que declara en la operación de Grand Marnier: ganar presencia en el potente mercado estadounidense.

Ya en 2014, Grand Marnier anunció que, junto con la banca Rotschild, estaba tanteando distintas opciones entre las que se encontraba la venta. Con la operación, Campari se reserva además los derechos de distribución en exclusiva de Grand Marnier. Hasta ahora, Diageo, Moet Hennessy y multitud de independientes se han hecho cargo de la distribución.

Grand Marnier fue fundada en 1827 por Jean-Baptiste Lapostolle, que creó una destilería que producía bebidas alcohólicas de fruta. Su conocido coñac a menudo se usa para preparar el cóctel Cosmopolitan, el favorito del personaje de Carrie Bradshaw en Sexo en Nueva York y de la cantante Madonna. Las ventas anuales de la compañía gala ascienden a 140 millones de euros, de las cuales más de la mitad tiene origen en EE UU.

Campari, por su parte, es el sexto mayor productor de bebidas alcohólicas del mundo. Desde mediados de los años noventa el grupo ha mantenido una política continuada de crecimiento mediante adquisiciones. “Grand Marnier se amolda perfectamente a las compras de Campari”, según señaló la compañía en un comunicado. “Veo a la marca ofreciéndonos una gran capacidad de crecimiento”, comentó a los analistas el consejero delegado del grupo italiano.