Comienza el Congreso para elegir nuevo líder de UGT

Méndez exige un pacto para formar un Gobierno de izquierda

El secretario general de UGT, Cándido Méndez (d), saluda al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, durante el 42 Congreso Confederal de UGT hoy en Madrid. EFEJavier Lizón
El secretario general de UGT, Cándido Méndez (d), saluda al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, durante el 42 Congreso Confederal de UGT hoy en Madrid. EFE/Javier Lizón EFE

Cándido Méndez se despidió esta tarde de la Secretaría General de la UGT con un repaso rápido y poco autocrítico de su gestión durante los últimos 22 años y lanzando varios mensajes, siempre velados, a la clase política y también a sus delegados que deben elegir mañana a su sucesor.

En primera fila, en la inauguración del 42 Congreso Confederal del UGT, estaba un serio el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, quien escuchó los reiterados llamamientos de Méndez a un pacto de Gobierno de izquierdas.

“La mayoría absoluta ha muerto, viva el pacto, el diálogo y la transacción” dijo ayer efusivamente Méndez. En este escenario, sugirió a los partidos de izquierda que reproduzcan sus aprendizajes del diálogo social: “he aprendido a defender tus intereses y posiciones poniéndote en lugar de tu interlocutor. porque así es más fácil llegar a acuerdos”.

Pero sus dardos en el terreno político tuvieron sobre todo a Podemos en la diana. Sin mencionar en ningún momento a la formación de Pablo Iglesias, Méndez dijo en clara referencia a la actitud de Podemos en las negociaciones para un pacto de Gobierno: “CC OO y UGT nunca habríamos llegado a un pacto de salarios con CEOE y Cepyme si hubiéramos empezado descalificando a nuestros interlocutores”.

Y continuó: “nunca hemos usado los cordones sanitarios, ni hemos considerado al interlocutor un apestado, como ellos no nos han considerado apestados a nosotros”. Si bien extendió su petición de pacto al resto de partidos, de los que dijo “unos tienen que aprender y otros desaprender”. El objetivo para Méndez es que se pacte un Ejecutivo “que cambie el rumbo” y “derogue la reforma laboral”.

En el capítulo interno, Méndez dijo que la reducción de seis a tres federaciones sectoriales que deberá llevar a cabo su sucesor, no va a ser fácil y recomendó que se haga “con el máximo consenso”.

Dicho esto no hizo ninguna referencia explícita a los tres candidatos a sucederle: Pepe Álvarez, Miguel Ángel Cilleros y Gustavo Santana. Sin embargo, sí hizo varias referencias, también veladas al problema catalán y al derecho a decidir, del que Méndez considera defensor a Pepe Álvarez, secretario general de UGT de Cataluña durante 25 años. “La gente quiere participar, quiere decidir, pero yo digo todos juntos, todos juntos, el conjunto del pueblo trabajador español. Ese tiene que ser necesariamente el camino”, indicó, para desaconsejar a continuación “seguir políticas populistas demagógicas que piensan que por caminos parciales se puede llegar”.

Dicho esto, dijo que en el marco de las relaciones económicas “no se puede llegar a un mejor destino si nos rompemos o nos fragmentamos”, apostilló. Esto fue interpretado como una clara crítica a Álvarez, ya que Méndez ha apuntado como favorito en numerosas ocasiones a su contrincante, Miguel Ángel Cilleros, quien en principio tiene menos respaldo de los delegados.

Méndez ya advirtió en el inicio de su discurso que no quería hablar de las malas épocas, quizás por eso habló poco de los escándalos surgidos con la formación o los ERE en los últimos años. Solo atribuyó “irregularidades, opacidades o falta de confianza”, pero “sin dolo”, a que la norma era “flácida”. Si bien dijo que UGT no puede volver a fallar ni en el control de fondos públicos, ni en la gestión de las cuotas de los afiliados.

 

El sindicalismo no se nota hasta que falta

“El sindicalismo es como el aire que respiramos, que nadie lo nota hasta que le falta”. Así definió el trabajo sindical Cándido Méndez, quien se despidió de los delegados y afiliados de UGT reivindicando que la labor de los sindicalistas está hoy en día “plenamente vigente” porque existen reivindicaciones prácticamente idénticas a las de hace 150 años. Méndez no flaqueó en su discurso hasta el final, cuando agradeció a su mujer y a sus hijos, que le hayan dado “la estabilidad emocional necesaria” para estar 22 años en un cargo “tan absorbente”.

Otro de los grandes valores que Méndez destacó de su trayectoria al frente de UGTfue la de haber reforzado la unidad de acción con CC OO, cuyo secretario general también despidió ayer a su homólogo. Entre el resto de invitados destacaron los líderes patronales y una estoica, Fátima Báñez, que escuchó duras críticas a su Gobierno “autoritario” y “ultraconservador”. También asistieron el ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero o la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes.