La mayoría rechaza la investidura del candidato socialista

El fracaso de Sánchez devuelve la iniciativa al PP para formar Gobierno

Rajoy sólo acudirá a un debate de investidura si tiene garantizados los apoyos

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy. Ver fotogalería
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy. EFE

Los partidos políticos se mantuvieron firmes en sus posiciones y el líder del PSOE, Pedro Sánchez, perdió la investidura. La iniciativa regresa ahora al Partido Popular, que tiene hasta el 3 de mayo para lograr su objetivo de alcanzar un acuerdo con PSOE y Ciudadanos. Los socialistas tampoco renuncian a un segundo (aunque improbable) intento. Si ninguna formación cede, habrá nuevas elecciones el 26 de junio.

Tras el intento de investidura fallido de Sánchez, se abre un nuevo período de negociaciones y el Partido Popular quiere ser protagonista. Con menos exposición mediática, Génova pretende iniciar conversaciones con el PSOE y con Ciudadanos. El presidente del Gobierno en funciones asegura que esa alianza a tres permitiría abordar reformas de calado, afianzar la recuperación y mantener la estabilidad.

Esta es la postura que el Partido Popular ha mantenido desde las elecciones. Los socialistas, también desde el día de los comicios, han mostrado su rechazo a apoyar un Gobierno presidido por Mariano Rajoy o por otro candidato del Partido Popular. La aritmética parlamentaria exige que cualquier Gobierno pase necesariamente por el PSOE. Los populares no pueden formar Ejecutivo sin los socialistas y cualquier Gobierno alternativo al PP también requiere de la participación del PSOE.

Así, si Ferraz mantiene su negativa a pactar con el PP, la celebración de nuevas elecciones se convierte en el escenario más probable. Aunque Génova confía en que a medida que se acerque el límite del 3 de mayo, la firmeza de los socialistas se irá deteriorando. En cualquier caso, parece evidente que el PSOE cobraría alto su apoyo. Al menos públicamente, el Partido Popular rechaza la posibilidad de alcanzar un acuerdo con los socialistas que tenga como peaje la retirada de Mariano Rajoy.

Génova quiere negociar con mayor discreción y menos exposición mediática

Por otra parte, mientras los partidos negocian y trazan sus estrategias, la Comisión Europea amonestará a España por el incumplimiento del objetivo de déficit público de 2015 y exigirá nuevos ajustes. Ello supondrá una presión añadida para alcanzar un pacto.

Nunca antes un candidato a la investidura había perdido y, por lo tanto, no hay un guión previsto sobre lo que sucederá a partir de ahora. El Rey podría iniciar una nueva ronda de consultas con los partidos políticos, aunque todo apunta a que ello no sucederá hasta que las negociaciones entre las formaciones hayan avanzado. El Partido Popular tiene claro que no acudirá a un debate de investidura si no tiene el apoyo garantizado. Rechaza que antes de unas posibles elecciones quede en la retina del elector la imagen de Mariano Rajoy perdiendo una votación en el Congreso de los Diputados.

A pesar de la investidura fallida de Sánchez, los socialistas señalan que seguirán buscando un acuerdo. El PSOE insta a Podemos a posibilitar un “Gobierno del cambio y progresista”. Los socialistas mantienen que el pacto firmado con Ciudadanos sigue siendo válido para conformar en torno a él una mayoría.

Presiones sobre Iglesias

La dureza empleada por el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, contra Pedro Sánchez y el PSOE tras su pacto con Ciudadanosrefleja que las posibilidades para alcanzar un acuerdo son hoy por hoy remotas. La formación morada defiende una alianza con PSOE e Izquierda Unida que podría salir adelante con el apoyo o la abstención de partidos nacionalistas. Y los socialistas rechazan llegar a La Moncloa a través de votos de formaciones independentistas.

La negativa de Podemos a apoyar a Sánchez ha generado divisiones internas. El exfiscal Anticorrupción y exeurodiputado de la formación morada por un mes, Carlos Jiménez Villarejo, anunció que se desvincula del partido. En su opinión, Iglesias debería apoyar al PSOEporque es la vía permite un Gobierno sin el PP.