"Ni en 2015, ni tras las elecciones del 20D"

El Banco de España niega que haya fuga de capitales

El Banco de España niega que haya fuga de capitales

El Banco de España ha advertido hoy de que de las cifras de flujos de financiación con el exterior que se publicaron ayer no se puede deducir que en España haya habido una “fuga de capitales” ni durante el año 2015 ni después de las elecciones generales del 20 de diciembre.

Según fuentes de la entidad supervisora, la supuesta “fuga” de capitales e inversión extranjera contenida en la balanza de pagos se observaría en el epígrafe de “inversión de cartera”, que resulta ser muy parecida, incluso ligeramente superior, a la de 2014.

El año se cerró con una capacidad de financiación de la nación que se calcula provisionalmente en torno a 23.000 millones de euros.

Esta capacidad de financiación (o superávit exterior) supone que habrán aumentado los activos netos de España frente al exterior o que habrán disminuido los pasivos netos frente al exterior.

En cualquiera de los dos casos se registrarán en la balanza de pagos salidas netas de fondos y por tanto, es normal que, en una situación de superávit exterior, se observen salidas netas de capitales (lo raro sería lo contrario), según la explicación del Banco.

Esas salidas netas de financiación son, además, necesarias para reducir el elevado endeudamiento neto de España en el exterior.

En el conjunto de 2015 (y también en diciembre), se observaron flujos positivos en la inversión extranjera directa, tanto en la de España en el extranjero como en la de los no residentes en España (42.000 millones y 20.000 millones, respectivamente).

Como ya ocurrió en 2014, la inversión española en el exterior superó a la extranjera en España, pero es difícil extraer de aquí que hay factores que están desanimando la inversión en España y favoreciendo la compra de empresas en otros países, aseguran las fuentes.

Además, en la inversión de cartera se apreciaron en 2015 flujos positivos tanto de compra de valores españoles por los no residentes como de adquisición de valores extranjeros por los inversores españoles (esto debería ser también normal en unos mercados financieros muy integrados, según estas fuentes).

En el caso de los pasivos, las entradas de financiación en inversión de cartera en 2015 contrastan con las voluminosas desinversiones que tuvieron lugar en 2011 y 2012, en el punto álgido de la crisis en el área del euro.

En la otra inversión, el cierre provisional de 2015 apunta a un aumento de los activos en el exterior y a una disminución del endeudamiento exterior materializado en préstamos y depósitos.

La reducción de los pasivos se elevó a 32.000 millones en el año 2015 y fue elevada en diciembre (25.000 millones).

El grueso de estas cifras se explica por el comportamiento de los bancos españoles, cuyos depósitos y opciones de recompra (o repos) en manos de bancos no residentes disminuyeron en 24.000 millones en 2015 (21.000 millones en diciembre).

Hacen notar que los meses de diciembre son especialmente erráticos en los balances bancarios, y algunas operaciones pueden estar vinculadas al cierre del ejercicio.

Finalmente, debe señalarse que la evolución de los flujos financieros con el exterior no es ajena al desarrollo del programa de compra de activos por parte del Eurosistema.

Este programa supone adquirir valores (sobre todo, deuda pública) a los bancos privados y estos pueden utilizar la liquidez obtenida de esa forma para diversos fines, que, directa o indirectamente, pueden dar lugar a la adquisición de activos en el exterior o a la devolución de deudas en el exterior. EFE