La ralentización global también afecta al inmobiliario

El presidente de Merlin espera “un ataque de cordura” de los políticos

Ismael Clemente, presidente de la socimi cotizada en el Ibex 35, pide estabilidad para garantizar la recuperación. “Si tuviésemos una gobernanza razonable del país, estaríamos en el G8”, asegura.

Ismael Clemente, presidente de Merlin Properties.
Ismael Clemente, presidente de Merlin Properties.

La recuperación del mercado inmobiliario en España parece sólida, al menos es lo que ayer reflejaron varios directivos del sector en una jornada de la escuela de negocios IESE. Aunque se presentan algunos nubarrones, entre ellos la incertidumbre política, la crisis del petróleo, la ralentización económica global y el encarecimiento de los inmuebles.

“Esperemos que nuestros líderes políticos tengan un ataque de cordura y se pongan de acuerdo entre ellos”, reclamaba en este foro Ismael Clemente, presidente de Merlin Properties. Alertó sobre cómo la incertidumbre puede afectar a la situación de la economía española. “Un factor preocupante es la apertura en el diferencial de la prima de riesgo”, ya que, recordó, ha aumentado casi cincuenta puntos básicos desde las elecciones del 20D, justo en el momento en que esta socimi refinación su deuda de 1.700 millones de euros en unas condiciones más favorables.

“Las frivolidades (políticas), se pagan en el mercado financiero”, aseguró, y puso como ejemplo Portugal donde el bono a 10 años ha pasado de 155 puntos básicos a rozar los 400. “Si tuviésemos una gobernanza razonable del país, estaríamos en el G8”, apuntó sobre España. “Tenemos el riesgo real de fastidiarlo todo”, añadió.

67.000 viviendas al año

Luis Martínez, director del negocio inmobiliario de Santander en España aseveró ayer en la jornada del IESE que la demanda para los próximos cinco años es de “67.000 viviendas anuales”, y explicó que Madrid sigue siendo el “gran motor” de la promoción.

De hecho, recordó que muchas compañías están esperando que se calme la situación para expandirse. “Las empresas no pueden esperar más. Han esperado a las elecciones municipales, a las catalanas, a las generales, a la formación de Gobierno”. Aunque bajo su punto de vista, percibe que la situación puede mejorar: “Parece que hay un poquito de esperanza con los acontecimientos más recientes en materia política”. Respecto a cómo se comportará el sector este año, Clemente apunta a que hay una probabilidad baja de repetir las cifras de 2015. “Hay mucha más prudencia”, asegura.

  • Dudas en el sector

Por su parte, Juan José Brugera, presidente de Colonial, también presente en esta jornada de IESE, apuntó a que hay varios interrogantes para el sector. El primero de ellos, la escasez de oferta de inmuebles de calidad. “Hay algunos nubarrones en el horizonte”, destacó, por ejemplo en la caída de la rentabilidad de las inversiones y una subida de los precios de los activos. “Los precios no se corresponden a la recuperación de la economía y las rentas” de los alquileres que se pagan por las oficinas, recordó.

Borja Goday, consejero delegado del fondo alemán Patrizia apuntó a que sí hay un interés “potente” en la compra de oficinas, retail, residencial y otros activos alternativos como los hospitales. “Y hay interés de los bancos por financiar con condiciones interesantes”, añadió.

“Yo soy muy optimista respecto a España”, aseveró, a su vez, John Carrafiell, socio en Londres del fondo Green Oak. “Nuestro negocio aquí está creciendo”. Aún así, explica que percibe con preocupación como la situación del precio del petróleo y la ralentización de la economía global afectará al país. “La desaceleración en China, Japón o Alemania impactará al resto”.