El presidente del BCE compareció en el Parlamento Europeo

Draghi: “actuaremos sin dudar si detectamos riesgo”

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo
Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo

Pocas personas pueden decir que los focos de los mercados les apuntan cada vez que hablan. Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, es una de estas excepciones. Hoy, el máximo responsable de la política monetaria de la zona euro ha comparecido ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo, donde ha concretado, una vez más, los principales ejes de tensión en los mercados y ha pedido la actuación coordinada de todas las autoridades de la zona euro para combatirlos.

Draghi ha querido enviar un mensaje a las capitales europeas al defender la importancia de cumplir con las reglas de disciplina fiscal que marcan los límites de deuda y déficit públicos que un país puede acumular.

Asímismo, el presidente del BCE ha explicado que el consejo de gobernadores del BCE "revisará y posiblemente reconsiderará la posición de la política monetaria a principios de marzo". Para ello, la institución tendrá muy en cuenta el impacto en la economía de los que a su juicio son los dos mayores factores de desestabilización: los problemas del sector financiero y la baja inflación.

"No dudaremos en actuar", ha señalado Draghi al hacer alusión en su discurso a la posibilidad de que los mencionados problemas generen un riesgo para la estabilidad de los precios.

En este sentido, el presidente del BCE ha indicado la necesidad de que la institución analice el estado de la transmisión de sus estímulos monetarios a través del sistema financiero y, en particular, a través de los bancos. 

Sobre las entidades europeas, Draghi ha añadido que estas son ahora más sólidas que hace cuatro años, cuando se vieron envueltos en la crisis financiera mundial, aunque admitió que se enfrentan aún a ciertos retos.

La máxima autoridad en materia monetaria ha querido recalcar, además que el sector bancario tiene unas mayores reservas y de mejor calidad, por lo que aseguró que no aumentará los requisitos de capital. Pese a ello, ha indicado que algunas partes del sector tienen que lidiar con la “incertidumbre” que generan los costes de litigación y de reestructuración que tienen que asumir algunos bancos como los créditos morosos.