Editorial

El ayer y hoy de Bankia

La decisión del Tribunal Supremo de desestimar los recursos de Bankia contra dos sentencias que decretaron la nulidad de los contratos de compra de acciones emitidas por la entidad ha abierto la puerta para que miles de inversores puedan recuperar su dinero. El fallo, que basa la nulidad de los contratos en la existencia de un error de consentimiento por la “incorrecta e inveraz” información de la oferta pública, obliga al banco a resarcir a dos suscriptores, pero posibilita nuevas reclamaciones civiles. Tanto Bankia como BFA, entidad pública y primer accionista del banco, ya contemplaron en diciembre el escenario de este revés jurídico, lo que les llevó a provisionar en total 1.840 millones de euros para afrontar posibles indemnizaciones derivadas de la sentencia. Hasta el momento, la cifra reclamada al banco relacionada con la salida a Bolsa asciende a 820 millones, aunque la incógnita ahora es cuál será el monto final de las indemnizaciones. Pese a todo ello, la cuidadosa planificación contable realizada para responder a las demandas apunta a que Bankia trata de cerrar cuanto antes y de la mejor forma posible este episodio. El banco deberá afrontar los requerimientos a que dé lugar la sentencia para centrar toda su maquinaria en desarrollar con éxito su estrategia de futuro y consolidarse como jugador independiente en el mercado.