La inversión supone ya únicamente un 36% del PIB

El ‘aterrizaje suave’ de China tranquiliza a los inversores

Crece en 2015 un 6,9% en línea con lo esperado, pero con el peor dato en 25 años

Inversores miran las pantallas de ordenador con información bursátil en Fuyangen, China.
Inversores miran las pantallas de ordenador con información bursátil en Fuyangen, China.

Todos los inversores están pendientes de lo que ocurre en el gigante asiático. Este comienzo de año se mira con lupa cada cierre de sus índices bursátiles, cada dato macroeconómico nuevo. Cualquier indicio, en definitiva, susceptible de arrojar algo de luz respecto al estado de una economía a la que muchos creen enferma.

Una de las mejores formas de medir la tensión a un país es conocer el dato del crecimiento de su PIB y por eso todos esperaban impacientes la publicación de la cifra china. Ayer el gigante asiático presentó una nuevo registro envidiable, un crecimiento en 2015 del 6,9% que, sin embargo, reafirma que cada trimestre crece menos, toda vez que este es su peor dato desde hace 25 años. Se encuentra, no obstante, en línea con lo esperado, por lo que ayer actuó como bálsamo para los inversores, que tenían entre sus peores pesadillas un dato que anticipara una debacle de China. 

Y es que, una vez que las señales de desaceleración económica fueron evidentes en el seno de la mayor economía oriental, los analistas pusieron sobre el tapete dos posibles escenarios:una caída en picado, que incluso podría arrastrar a una nueva recesión al resto de países, y un “suave aterrizaje” en el contexto del cambio de su modelo económico basado en la inversión a uno orientado hacia el consumo interno más sostenible.

“Todo apunta a que nos encontramos en la segunda opción, la del aterrizaje suave. Los inversores entraron en estado de pánico y se ha descontado una auténtica debacle que no se va a producir. Es por eso que pensamos que es un buen momento para entrar en Bolsa”, explica Natalia Aguirre, directora de análisis y estrategias de Renta 4.

“La Bolsa ha descontado una debacle, es momento de entrar”, dice Renta 4

En el mismo sentido se pronuncia Matthew Sutherland, director de gestión de producto de Asia en Fidelity y que señala que “el crecimiento chino se está ralentizando, pero la calidad de dicho crecimiento, es decir, más consumo y menos inversiones basadas en la deuda, es mucho más importante”. En cuanto a las posibles respuestas de los mercados, Sutherland considera que “las dificultades del cambio de modelo económico están más que descontadas”.

China está realmente consiguiendo avances en su camino hacia una economía basada en un fuerte consumo interno. Así lo demuestra la última información facilitada por las autoridades que refleja como el consumo representa el 66% del PIB mientras que la inversión retrocede hasta un 36%. Sirve como referencia de su progreso en este proceso la cada vez mayor similitud con la distribución del PIB de una economía tradicional. En el caso de la española, por ejemplo, el consumo tiene un peso correspondiente al 78% del PIB, mientras que la inversión se reduce al 20%.

  • La incertidumbre de las cifras

No todo el mundo tiene plena confianza en los datos que publican las autoridades del gigante asiático. Su fuerte intervencionismo y su notable opacidad hacen dudar a los inversores acerca de si China está o no creciendo realmente al ritmo que aparenta, un pensamiento que de nuevo conduce a la incertidumbre sobre el estado de su economía.

La capacidad china para lograr “un crecimiento tan rápido y relativamente estable atraerá mucho escepticismo”, señala en un informe de Capital Economics. Los expertosde la firma de análisis cifraban el aumento del PIB chino en torno al 4,5%.

En la posición contraria se ha situado Terence Chong, director del Instituto de Economía y Finanzas Globales de la Universidad de Hong Kong, que, en declaraciones recogidas por Efe, ha señalado que considera que las cifras actuales chinas “son muy razonables y factibles” y no cree que haya “mucha exageración”, si bien no descarta que la hubiera en épocas pasadas en las que las autoridades anunciaban crecimientos que, según las cifras oficiales, alcanzaban el 14%.

Ebury ve improbable otra devaluación del yuan

La compañía especializada en el intercambio de divisas Ebury, considera exagerados los rumores acerca de una nueva devaluación del yuan. “La autoridades chinas está contentas de ver un comportamiento del yuan en línea al de las divisas con mayor peso, tal y como anunciaron el mes pasado”, indica.

Son muchos los inversores que muestran su inquietud ante una posible devaluación de la moneda china en un intento de ganar competitividad ahora que su situación económica se cuestiona. La última vez que el gigante asiático debilitó su moneda (la octava consecutiva) desencadenó turbulencias en toda la renta variable mundial. Al respecto se pronunció George Soros, uno de los inversores más reputados, que señaló que la devaluación suponía una transferencia de los problemas de China al resto del mundo.