Las fincas de Playboy o Stallone cuelgan el cartel de ‘se vende’

Las grandes mansiones de EEUU buscan dueño

Las dos primeras semanas del año han sido ajetreados en el mercado inmobiliario de los más pudientes.

La mansión de Playboy se acaba de poner a la venta por 200 millones de dólares.
La mansión de Playboy se acaba de poner a la venta por 200 millones de dólares.

Cualquier lector de la famosa revista ha deseado vivir en la mansión de Playboy, una gigantesca propiedad de cerca de 1.858 metros cuadrados construidos ubicada al oeste de Los Ángeles. Quien tenga 200 millones de dólares (unos 185 millones de euros) podrá lograrlo, aunque deberá permitir que su actual inquilino, el magnate Hugh Hefner, que este año cumple 90 años, acabe allí sus días.

De llevarse a cabo esta venta, adelantada por Reuters esta semana, se trataría de la mayor operación inmobiliaria de la nutrida jet set de la ciudad angelina. No en vano, The Playboy Mansion cuenta con 29 habitaciones, piscinas (una de ellas con cascada) y pista de tenis. Se trata, además, de la única propiedad de la zona con licencia de zoo.

Propiedad de Sylvester Stallone puesta a la venta hace dos semanas.
Propiedad de Sylvester Stallone puesta a la venta hace dos semanas.

La ejecución de la venta supondría también un negocio redondo, ya que el propio Hefner se vanagloria de que adquirió la propiedad en 1971 por 1,1 millones de dólares. De hecho, el terreno tendría hoy un valor de mercado en torno a los 55 millones de euros: el valor sentimental y su condición de lugar de encuentro lúdico-festivo de celebrities aumentan notablemente su precio.

El gran inmueble puesto a la venta por Playboy Enterprises no es el único palacete que ha salido últimamente a la venta. También esta semana se ha sabido que el dueño de la productora Dreamworks, Jeffrey Katzenberg, ha sacado al mercado su mansión en Park City, a 50 kilómetros de Salt Lake City (Utah, EE UU), por un precio de unos 14 millones de euros. En este caso se trata de una vivienda de tres alturas y 1.300 metros cuadrados, aunque el calor californiano se sustituye aquí por el frío clima de este Estado de interior.

Sylvester Stallone ha sido noticia estos días al recibir 40 años después su segunda nominación a los premios Óscar, curiosamente interpretando en ambos casos al boxeador Rocky Balboa. El actor y empresario puso a la venta a principios de año una de sus propiedades. Se trata de una mansión de 1.500 metros cuadrados situada en un desierto de California y valorada en unos cuatro millones de euros. Según Los Angeles Times, el inmueble cuenta con cuatro dormitorios, cuatro baños, salón de belleza, spa y una gran bodega, entre otros lujos.

Algunas grandes fortunas estadounidenses están cambiando de residencia. Se avecinan buenos tiempos para los mitómanos... con cuentas corrientes de más de siete dígitos.

Neverland, contra su propia leyenda

Entrada principal a Neverland.
Entrada principal a Neverland.

Este verano se cumplirán siete años de la muerte de Michael Jackson, una de las figuras más influyentes del pop del siglo XX. Neverland, la mansión en la que vivió el artista entre 1987 y 2005, sigue a la venta más de diez años después.

Según publicó The Wall Street Journal a finales del año pasado, la propiedad tiene un precio de 100 millones de dólares (unos 91 millones de euros).

De acuerdo con el rotativo estadounidense, ha habido varios intentos infructuosos de subastar Neverland (en español, El país de Nunca Jamás). El último de ellos fue en octubre del año pasado a través de la web china Taobao, con un precio de salida de 72 millones de euros.

El alto precio de la finca se corresponde con su extensísimo terreno: 1.300 hectáreas que llegaron a albergar un zoológico, un parque de atracciones con noria y carrusel, un cine con capacidad para cincuenta personas y hasta una pequeña línea de ferrocarril que recorría la finca.

Rodeada de antiguos ranchos, en los que hoy se cultivan viñedos, Neverland no ha logrado convencer todavía a ningún inversor. Su alto precio y la leyenda del rey del pop siguen proyectando una larga sombra sobre el inmueble.