Guia para sacar partido al crudo barato
El desplome del petróleo se agrava en el inicio de 2016.
El desplome del petróleo se agrava en el inicio de 2016. EFE

Ganadores y perdedores del declive del oro negro

Nunca llueve a gusto de todos. Así, la prolongada y en ocasiones brusca caída del petróleo al entorno de 28 dólares el barril tiene su cara y su cruz. El abaratamiento del ‘oro negro’ tiene un impacto negativo sobre las petroleras y las compañías energéticas, y también afecta a las que ofrecen servicios ligados al crudo y otras materias primas. Por contra, aerolíneas, transporte por carretera, ocio y todo lo relacionado con el turismo se ven directamente favorecidos. Indirectamente, se benefician el consumo –tanto básico como discrecional–, el sector industrial y las constructoras, por la reducción de costes.

Las previsiones apuntan a que el mercado del petróleo tardará en normalizarse y los precios seguirán presionados a la baja por varias razones. El factor fundamental es la preocupación por el exceso de oferta. Y no ayudan las recientes tensiones en el seno de la OPEP. Pero también influyen la menor demanda y la progresiva apreciación del dólar. De hecho, Morgan Stanley ve el petróleo a 20 dólares a corto plazo. Desde Citi, Norbolsa o UBS, sin embargo, estiman que a lo largo del año los precios terminarán repuntando hasta el entorno de los 50-60 dólares el barril.

Con todo, los expertos avisan de que habrá que acostumbrarse a la volatilidad. Así, para Miguel Paz, de Unicorp Patrimonio, la cuestión ahora es “qué acciones serían las que más se beneficiarían de un repunte o estabilización de los precios del petróleo en particular y de las materias primas en general”.

  • PETROLERAS: Repsol, opción atractiva pese a los ajustes

Un petróleo barato siempre es una mala noticia para las petroleras, cuyas cuentas de resultados se resienten y también sus cotizaciones en Bolsa. Muchas veces las consecuencias son los recortes de personal, las menores inversiones e incluso la paralización de proyectos. Según Norbolsa, el abaratamiento del petróleo ha provocado “una fuerte reducción de las inversiones de capital por parte de las petroleras tanto en 2015 como para 2016, de en torno al 20% anual en ambos ejercicios”.

En España, Repsol es una de las más perjudicadas. En lo que va de año se deja un 13% en Bolsa. La compañía presidida por Antonio Brufau va a suprimir 1.500 empleos en todo el mundo y ha anunciado unas desinversiones de 6.200 millones de euros. “Sin embargo, Repsol es una de las opciones más atractivas para invertir en la Bolsa española si se mira la retribución al accionista, ya que ofrece una alta rentabilidad por dividendo”, asegura Adrián Pernas, analista de DCM Asesores.

Asimismo, pese a las medidas de ahorro que se incluyen en el último plan estratégico de Repsol, Norbolsa mantiene su recomendación de compra para el valor por la confianza en ese plan, “que pensamos que irá reflejándose en el mercado a medida que se cumplan objetivos”. La firma destaca la “calidad de las refinerías de Repsol, siendo la petrolera que apunta a mejores expectativas de márgenes para su división de downstream que sus competidores”.

El consenso de analistas de Bloomberg estima un potencial de revalorización del 47% para Repsol, al otorgarle un precio objetivo de 12,75 euros por acción desde los 8,66 euros a los que cotiza actualmente.

A nivel internacional, algunas de las grandes del sector, como Royal Dutch Shell, ConocoPhillips o British Petroleum (BP), también han tomado medidas en respuesta al endurecimiento de las condiciones del mercado. La petrolera británica, que acumula una pérdida anual de más del 5% en la Bolsa de Londres, comunicó hace tan solo unos días que suprimirá al menos 4.000 trabajadores de su división de exploración y producción, que supone el 5% de la plantilla global, a lo largo de 2016. “Shell, además de reestructuraciones de personal, tiene previsto reducir sus inversiones ante la posibilidad de que este escenario de bajos precios pueda extenderse en el tiempo”, señala Pernas, quien añade que Centrica y British Gas, ambas de Reino Unido, también han recortado sus plantillas como parte de un plan de ajuste.

“En la medida en que los pozos menos rentables empiecen a cerrarse es lógico ver este tipo de recortes. Lo más previsible es una nueva ronda de despidos en todo el sector así como en servicios del petróleo”, comenta el departamento de análisis de Bankinter.

En este contexto, la preferida de Norbolsa es Total, “por la claridad de su estrategia de self-help (esfuerzos propios) apoyada en la confianza que su actual consejero delegado aporta”. Añade que, además, “su cartera de exploración y producción (E&P) tiene un alto grado de visibilidad y de crecimiento”.

  • SERVICIOS PETROLEROS: Las menores inversiones afectan a Técnicas Reunidas, Tubacex o Applus+

El derrumbe del petróleo afecta a todos los negocios relacionados con esta y otras materias primas, que se ven arrastradas. Ingenierías, acereras, papeleras... pagan las consecuencias. “Somos especialmente prudentes en servicios de petróleo, dada la fuerte reducción de inversiones previstas (-20%) para este ejercicio y la presión en precios y márgenes”, apunta Norbolsa.

Técnicas Reunidas, por ejemplo, está teniendo un inicio de año complicado en Bolsa. Las acciones pierden ya un 10%, afectadas por su amplia cartera de pedidos dentro del sector petrolífero. “La caída del petróleo está frenando la construcción de nuevas instalaciones en todo el mundo, ya sean refinerías o centrales”, explica el analista de DCM Asesores Adrián Pernas. Gemma Hurtado, gestora principal de Mirabaud Equities Spain, cree que en el caso de Técnicas el impacto es doble, dada también su exposición geográfica, que “hace que tenga clientes que se están viendo muy afectados y las condiciones de los contratos adjudicados sean algo menos ventajosas”.

Cabe destacar que la crisis del crudo está castigando principalmente a los países productores, como Arabia Saudí, Irán, Venezuela, Rusia o Argelia, debilitando también sus monedas. Por tanto, “todas las compañías con intereses en estos países o ventas a consumidores de estos países verán reducidos de forma considerable sus ingresos futuros”, subraya el responsable de estrategia en Unicorp Patrimonio, Miguel Paz.

Tubacex es otra de las damnificadas. “Fabrica tubos de acero inoxidable que se utilizan en plataformas petrolíferas y desarrollos de nuevas explotaciones. En la medida en la se han paralizado proyectos, ha caído la demanda de estos tubos y su cartera de pedidos se ha visto afectada”, comenta Hurtado. Asimismo, compañías de servicios como Technip, Vallourec o el gigante de la certificación Applus+ han salido perjudicados.

La ingeniería francesa Technip ha adquirido un 20% de Serimax, subsidiaria de Vallourec. Bankinter opina que, “en principio, parece que es una noticia positiva, ya que Serimax va a aportar tecnología a Technip, lo que debería ayudar a optimizar costes y a proporcionar una solución más integrada”. Hasta ahora, Technip ha corregido un 17% en Bolsa y Vallourec, un 23%.

Con todo, Tomás García-Purriños, estratega de MoraBanc Asset Management, sostiene que “un stock picking [elección de valores] bien estudiado en este sector, seleccionando compañías de calidad pero que se han visto castigadas solo por el escenario general, podría dar buenos resultados”. Igualmente, Paz asegura que “en el sector de recursos básicos habrá sorpresas positivas si hay un giro al alza [de los precios del crudo], e incluso muchas compañías que tengan un colchón financiero suficiente se verán beneficiadas de la crisis actual, ya que muchas compañías se quedarán por el camino y esto lo aprovecharán las grandes para aumentar sus cuotas de mercado. Así, las menos endeudadas serán las vencedoras dentro de este grupo de perdedoras”.

Más indirectamente, Paz indica que el hundimiento del crudo y la debilidad de las monedas emergentes genera presión bajista en los precios y provoca que los tipos de interés sigan bajos mucho tiempo, lo que hace que los beneficios por acción de las empresas del sector bancario y asegurador también se vean penalizadas.

  • AEROLÍNEAS: Viento a favor para IAG, el turismo y el consumo

Las grandes beneficiadas de los bajos precios del crudo son, sin duda, las compañías aéreas. Indirectamente, también otras empresas relacionadas con el turismo, como las agencias de viajes, el transporte por carretera, el consumo y la distribución. “Turismo y ocio es el sector con más relación directa positiva, ya que las aerolíneas tienen bastante peso en este sector y el ahorro en combustible ataca directamente en la mejora de los márgenes”, indica desde Unicorp Patrimonio Miguel Paz.

IAG está entonces de enhorabuena. El holding resultante de la fusión entre Iberia y British Airways “consiguió sanear su balance, generar caja y se adapta con rapidez a los cambios que se producen en el sector, adaptándose a la competencia generada por las aerolíneas low cost”, dice Adrián Pernas, de DCM Asesores, quien apunta que “IAGcotiza a ratios más atractivos que sus competidoras gracias a las buenas perspectivas de beneficios”. La división de análisis de Banco Sabadell le confiere un potencial en Bolsa superior al 23% y aconseja tomar posiciones en el valor, al considerar que “el escenario sigue siendo muy favorable en IAG y, de seguir el petróleo al nivel actual los próximos meses (representa en torno al 27% de sus costes), IAG podría alcanzar un nivel de ahorro de más de 3.100 millones de euros a largo plazo”. Carax-AlphaValue acaba de elevar su recomendación a comprar y prevé un potencial a seis meses de más del 14%.

Igualmente, del descalabro del crudo se aprovecha Aena, dado que “la gestora de los aeropuertos españoles abarata la actividad de sus principales clientes, lo que, unido a los buenos datos sobre el turismo en nuestro país, repercute positivamente sobre ella”, comenta Pernas.

Tomás García-Purriños, estratega de MoraBanc Asset Management, pone el acento en las compañías de transportes, “especialmente las europeas, porque el ciclo presidencial juega en contra de las estadounidenses en el primer semestre y en el segundo es más probable un repunte de los precios del crudo”. Ligado al transporte, también se frotan las manos los fabricantes de automóviles. “Con los carburantes más baratos, los ciudadanos utilizan más sus vehículos y se animan a comprar coches”, esgrime el analista de DCM Asesores. Miguel Paz recuerda, no obstante, que el sector autos también está entre los peores de los últimos meses, pero su explicación no se debe al petróleo, sino al fraude de Volkswagen.

Asimismo, todo lo relacionado con el consumo, la tecnología y las telecomunicaciones saca partido. “Consumidores y pymes europeos tenemos más dinero en el bolsillo gracias al ahorro en gasto de combustible”, manifiesta Paz. “Si echar gasolina te cuesta la mitad que hace un año, esa diferencia va a parar a la renta disponible de las familias para ser consumido, lo que debería favorecer a hoteleras y otras empresas de consumo”, asevera Gemma Hurtado, de Mirabaud Equities Spain.

Así, varias firmas de análisis apuestan en sus carteras por valores como NH Hoteles, Meliá Hoteles o automovilísticas alemanas como Daimler.

Migue Paz también menciona el sector de la construcción como otro de los beneficiados, “por reducir sus costes, lo que lleva a la mejoría de los márgenes”. Incluso dentro del sector de utilities, “aquellas empresas que tengan más dependencia del petróleo o carbón para producir electricidad”.

A nivel geográfico, países asiáticos tradicionalmente no consumidores de petróleo como India y Japón se benefician de una mayor oferta y competencia en el mercado.