Editorial

España necesita un Gobierno fuerte ya

El pacto político logrado en Cataluña para investir presidente a Carles Puigdemont, tras la salida de Artur Mas, y relanzar el proceso independentista que echó a andar con la declaración del Parlamento catalán tras las elecciones de septiembre, ha cambiado el panorama político en Madrid. Cataluña y la determinación de su flamante Gobierno de acelerar la creación de las estructuras de un Estado propio se convierte en el primer problema de España, y el más importante desafío al que haya tenido que hacer frente un Ejecutivo de la nación desde el regreso de la democracia hace cuarenta años. Y para hacerle frente, España precisa de un Gobierno fuerte y con la determinación de impedir la independencia de Cataluña, promovida por una alambicada mayoría de parlamentarios representantes de una minoría de votos.

El Ejecutivo de España está ahora en funciones, y la constitución de uno de iure con plenas prerrogativas es más complicada de lo que lo ha sido nunca en democracia por el capricho de las urnas, y la división en la que están empeñados los grandes partidos. Ahora más que nunca el país precisa de un Gobierno anclado en la gran coalición de los dos grandes partidos (PP y PSOE) para salvar el cumplimiento de la Constitución, la unidad del territorio, y, de paso, la recuperación de la economía y del empleo.