Cuenta con su apoyo ante la declaración independentista

Rajoy hace piña con PSOE y Ciudadanos contra el desafío

Cinco Días Madrid

No me faltará firmeza para defender la unidad de España”. El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, compareció en La Moncloa para alertar de que el Estado cuenta con herramientas para detener el proyecto secesionista. En una declaración institucional, el jefe del Ejecutivo recordó que el Tribunal Constitucional ya tumbó a principios de diciembre la resolución independentista aprobada por el Parlamento de Cataluña.

Si bien no lo dijo de forma directa, Rajoy alertó de que la reforma exprés del Tribunal Constitucional que el PP impulsó en la pasada legislatura permite inhabilitar a los cargos públicos que incumplan las decisiones del Alto Tribunal. Indicó que cualquier movimiento del Gobierno catalán para avanzar hacia la independencia contará con la respuesta del Ejecutivo central.

Rajoy señaló que ha hablado con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, y de Ciudadanos, Albert Rivera, y manifestó que cuenta “con el respaldo” de ambos para hacer que la decisión del Constitucional de anular la resolución independentista sea respetada por el Gobierno y el Parlamento de Cataluña. Rajoy no mencionó de forma expresa el artículo 155 de la Constitución que permite suspender la autonomía. El presidente del Gobierno en funciones señaló que también intentó, sin éxito, contactar con el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, que defiende la celebración de un referéndum.

El nuevo escenario abierto en Cataluña eleva la presión para que se forme un Ejecutivo en Madrid que frene el independentismo liderado por Carles Puigdemont. El sábado, tras conocerse el acuerdo, Moncloa lanzó su primer aviso a navegantes en forma de un comunicado en el que solicita un Gobierno que “cuente con una amplia base parlamentaria que garantice la estabilidad”.

El domingo, antes de la investidura de Carles Puigdemont, el vicesecretario general de Organización del Partido Popular, Fernando Martínez-Maillo hizo un llamamiento al PSOE para crear un Gobierno fuerte, “con más de 200 escaños en el Congreso”, que plante cara al independentismo catalán.

En este gran pacto se incluiría no solo la fuerza liderada por Pedro Sánchez, sino también la de Albert Rivera y sus 40 escaños. El líder de Ciudadanos ya se ha mostrado partidario de un acuerdo para que arranque la legislatura y se puedan ejecutar las reformas más acuciantes.

La demanda de los populares incluiría, eso sí, el liderazgo del PP y la presidencia de Mariano Rajoy. Sobre el gobierno secesionista Martínez-Maillo aseguró que “no van a cumplir ninguno de sus objetivos”. El dirigente del PP calificó el acuerdo entre Junts pel Sí y la CUP como una “escenificación para ganar tiempo” y como “una fase más del sainete en que se ha convertido la política catalana” ante la “agonía más absoluta” que, a su juicio, experimenta el proceso en términos de apoyo social. “Es un proceso que claramente ha ido a menos”, afirmó.

Mientras, otro vicesecretario del PP, el de Política Autonómica y Municipal, Javier Arenas, advirtió Pedro Sánchez de que el PSOE “se romperá” si intenta construir una alternativa de gobierno que no garantice la unidad y la cohesión de España, en declaraciones a Europa Press.

En los cuarteles del PSOE, su portavoz en el Congreso, Antonio Hernando, garantizó el apoyo al Gobierno en funciones de Mariano Rajoy para hacer respetar la ley en Cataluña si el nuevo Gobierno que presida Carles Puigdemont se salta la legalidad vigente.

ayHernando reiteró el compromiso irrenunciable del PSOE con la unidad e integridad de España y con la defensa de la Constitución, así como su rechazo a cualquier actuación que pueda dar lugar al incumplimiento de la ley y de la Carta Magna. El dirigente del partido que lidera Pedro Sánchez dijo que la declaración soberanista aprobada por el Parlament catalán el pasado 9 de noviembre era el mayor desafío al orden constitucional vigente, y ya entonces el PSOE apoyó sin fisuras al Gobierno de Rajoy. Y los socialistas volvieron a respaldar al Gobierno en funciones para hacer respetar la ley.