Vuelve a estar de moda

Las claves para conseguir una barba bien cuidada

El oficio de barbero vuelve a estar en auge, gracias al movimiento ‘hipster’

Las claves para conseguir una barba bien cuidada

El movimiento hipster ha puesto de moda la barba. Vuelve a ser a cool ver a señores con poblado vello en su rostro. Es un ornamento que a lo largo de la historia ha estado cargado de simbolismos y sometido sobre todo a diferentes tendencias.

El médico Allan Peterkin, especialista en pogonología (estudio de la barba) es autor de libros como One thousand beards, One thousand moustaches o The bearded gentleman, donde relata la historia de la barba, que durante siglos ha sido, y lo sigue siendo, protagonista de los rostros masculinos, bien por vanidad, religión o cultura. En ellos enumera y describe los diferentes estilos de barba, desde el estilo Fu Manchu (bigote que nace en los extremos del labio superior, y crece hacia abajo en punta), a lo Van Dyck (bigote y una barba de candado, sin vello en las mejillas), en forma de candado (un bigote que continua por los lados de la boca y termina alrededor de la barbilla), o las de inspiración amish (cubre desde el mentón a la barbilla, en la orilla del rostro y no lleva bigote).

Sin embargo, las modernas ahora, las hipster, son urbanas, cuidadas y claramente perfiladas, con inspiración en aquellas que llevaban los señores británicos antiguamente. Siguen la máxima de los barberos londinenses, que cuidaban el vello facial para que estuviera a la altura de la elegancia y de la apariencia de los caballeros, esto es, ningún pelo descolocado.

Lo que cuesta

La barbería Malayerba, una de las más demandadas en pleno barrio de Malasaña de Madrid, especializada en cortes y afeigados finos, cobra por un diseño de barba express 16 euros, y por un arreglo básico, 22 euros, y por uno completo, 28 euros.

Son barbas perfiladas. Esa es la clave para que el contorno quede libre de pelos que alteren esa armonía facial. El bigote es otro de los elementos esenciales para conseguir una imagen limpia y cuidada, ya que no debe sobrepasar su límite, a excepción de los laterales. La patilla también debe retocarse para aligerar el vello en esa zona y estilizar el rostro.

Todo ello ha de ir acorde con la forma de la cara, ya que no sirve el mismo tipo de barba para un rostro ovalado que para uno alargado o cuadrado. Un buen barbero, uno de los oficios que vuelve a estar de moda, se encarga de ello. Son algunos de los consejos de los que da cuenta también el libro The art of growing a beard, del escritor Marvin Grosswirth, un tratado sobre el cuidado de las barbas así como sobre técnicas de afeitado.

Porque una barba es también la tarjeta de presentación de quién la luce. Y un vello descuidado, sin retocar da imagen de una persona a la que no le preocupa su aspecto. Hay algunas recomendaciones que todo barburdo debería seguir. En primer lugar, lavarse la cara dos veces al día, una por la mañana y otra por la noche. Cuando se lave el vello facial, recomendable para que el pelo luzca con brillo y sedoso, hay que hacerlo con un champú suave con un pH neutro y con acondicionador. También conviene exfoliar la zona, a medida que el vello va creciendo, para evitar que haya pelos enquistados, y sobre todo hay que hidratar también los labios.

Las puntas hay que recortarlas una vez al mes, tarea que con maña y una buena tijera se puede realizar en casa. Aunque la visita al barbero debería anotarse en la agenda, al menos cada 30 días.

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