Perfil de dos empresarios

Raimon y Víctor Grifols: un legado familiar

Una caricatura de los futuros consejeros delegados de Grifols, Víctor Grifols Deu y Raimon Grifols Roura.
Una caricatura de los futuros consejeros delegados de Grifols, Víctor Grifols Deu y Raimon Grifols Roura.

Los lazos familiares tienen un peso especial e histórico en el mapa empresarial español. La sucesión es un paso difícil, en demasiadas ocasiones complejo, incluso llega a poner en cuestión el desarrollo de la compañía. Por estas y otras razones hay que prestar especial atención a las compañías que saben prever algo tan importante para su existencia vital como la sucesión. El caso de la multinacional Grifols, especializada en el sector farmacéutico y hospitalario, va en esa línea. El presidente y consejero delegado del imperio de hemoderivados, Víctor Grifols, ha fijado 2016 como “periodo de transición” para abordar un relevo ordenado. El plan de sucesión, anunciado el 14 de diciembre, ha sido aprobado por unanimidad por el consejo de administración. En enero de 2017, Víctor Grifols cederá su cargo de consejero delegado a su hermano Raimon Grifols Roura y a su hijo Víctor Grifols Deu , que lo ejercerán “de forma conjunta” y “con carácter solidario”, continuando con el legado familiar.

Desde la empresa se afirma ambos tienen perfiles complementarios y comparten la misma estima, entrega y dedicación a la compañía que sus predecesores. “Estoy tranquilo porque he depositado mi confianza en los mejores candidatos. Los dos conocen la compañía tanto o mejor que yo, y su juventud y preparación profesional son un valor añadido para afrontar los retos futuros de Grifols”, señaló Víctor Grifols el día que se anunció el plan de sucesión. Sin embargo, el retiro del actual consejero delegado no será total, ya que a partir de 2017 continuará como presidente no ejecutivo del consejo de administración.

Tío y sobrino dirigirán una compañía que el pasado octubre dio un nuevo salto en su proceso de transformación en una multinacional global. Grifols ha trasladado a Dublín la gestión de tres cuartas partes de su negocio por motivos tributarios y regulatorios. La empresa, que registró un beneficio neto de 401,6 millones de euros entre enero y septiembre de este año, un 18,5% más respecto al mismo período de 2014, se ha llevado a la isla la política comercial, las actividades de I+D, la gestión de la tesorería y, sobre todo, la división bioscience, que se centra en los hemoderivados y es vital para su negocio.

Raimon Grifols Roura (1964), casado y con dos hijas, es licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona y socio del bufete Osborne Clarke. Es consejero dominical de Grifols desde mayo de 2015 y anteriormente fue secretario del consejo. Tomás Dagá, socio director de Osborne Clarke, le conoce casi de toda la vida. Recuerda que llegó con 20 años a la firma a hacer sus prácticas y cuenta cómo lo vio ascender hasta convertirse en socio. Dagá afirma que Raimon Grifols es una persona “muy querida y respetada” por los socios y abogados que trabajan en la firma, los mismos que destacan su simpatía, sentido del humor y su colaboradora forma de ser.

Dagá le califica como un “buen negociador” y como una persona que sabe escuchar. Lo define como un “enamorado de las motos”, sobre todo, de las clásicas, tipo Montesa Impala. “Siempre que puede conduce su motocicleta. Tiene piezas únicas y disfruta arreglándolas”, precisa. El socio director de Osborne Clarke cuenta que otro de los pasatiempos de Grifols Roura es la navegación y el mar. Le gusta surcar el océano “a la antigua, trabajando”, añade. En cuanto a gastronomía, se dice que es “carnívoro, puro y duro”. “Si tuviera que definir a Raimon a través de un plato, te diría que es un trozo de carne impresionante, como un corte argentino”, afirma uno de sus allegados.

Víctor Grifols Deu (1976) es licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Ramon Llull–IQS y cuenta con un posgrado en Administración y Dirección de Empresas por la Michael Smurfit Business School de Dublín. De su paso por la universidad catalana se lo recuerda por su “excelente” historial académico, además de su “sencillez y perfil discreto”, recuerda el decano de IQS School of Management de la Universidad Ramon Llull, Carlos Moslares, que en esa etapa fue su profesor en dos asignaturas. “Lo recuerdo como alguien cooperador y de perfil responsable. Siempre fue un buen estudiante. Es la huella que dejó aquí, de una persona muy integrada”, explica.

Grifols Deu se incorporó a la compañía en 2001 como analista en el departamento de planificación y control y en 2008 fue nombrado director de planificación y control de la sociedad, así como miembro de los comités ejecutivos. Las personas que lo vieron crecer y trabajan con él dicen que tiene “buen carácter” y que “se hace con todo el mundo”. Sabe escuchar y le gusta aprender. Algunos todavía lo denominan Víctor júnior –para diferenciarlo de su padre– y lo califican como alguien “muy agradable”.

Entre sus pasatiempos le gusta la bicicleta y comparte con Raimon Grifols la afición a las motocicletas. Es un hombre muy familiar. Tiene dos niñas y disfruta del tiempo que pasa con ellas.

Pocos dudan del éxito de la bicefalia compuesta por Grifols Roura y Grifols Deu, que tomará las riendas en 2017, ya que su círculo más cercano los califica como una “dupla perfecta”. Sus allegados tienen la certeza de que desarrollarán sus funciones “a las mil maravillas”. “Son dos personas que se conocen mucho y se complementan. Las fortalezas y debilidades de Raimon se complementan con las de Víctor. Creo que se van a compenetrar perfectamente. Va a ser una fórmula buena”, sentencia Dagá.

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