LVMH ha reducido un 8% su facturación en Asia

La Navidad más ansiada por el lujo

Los principales fabricantes llegan a la campaña navideña golpeados por la parálisis en China y Hong Kong

Lo compensan en sus mercados clásicos, Europa y EE UU

Una mujer camina frente a una tienda de Gucci en Guangzhou (China). Reuters
Una mujer camina frente a una tienda de Gucci en Guangzhou (China). Reuters

El último trimestre de cada año es un momento señalado en rojo por los grandes fabricantes de productos de lujo. La temporada navideña siempre supone un importante impulso para las ventas, por lo que su llegada es esperada con los brazos abiertos. Si en condiciones de mercado normales esto es así, la expectativa se multiplica cuando una de las grandes fuentes de negocio durante todo el año queda paralizada.

Según la consultora estadounidense Bain &Co, el mercado del lujo crecerá este año a nivel mundial en torno al 1%, frenando el ritmo de ejercicios anteriores. Yes que los dos grandes mercados asiáticos del lujo, China y Hong Kong, han echado el freno. Las turbulencias del primero, con un crecimiento económico más moderado del esperado, y las caídas récord en sus mercados de valores a mediados del ejercicio, que también provocaron la devaluación de la moneda local, han afectado de forma directa a las grandes multinacionales de este segmento, que tienen allí una buena parte de su negocio.

LVMH, la compañía francesa que engloba a marcas como Louis Vuitton, Loewe, Fendi o Bulgari, es el gigante del lujo mundial, con una facturación que en 2014 alcanzó los 30.000 millones de euros. Pese a su origen y carácter europeos, el 28% de su negocio está en Asia (sin incluir Japón), más que ningún otro continente, con 870 tiendas en las que emplea al 22% del total de su plantilla. Pero sus resultados del tercer trimestre dieron pie a pensar que ese peso asiático empieza a ser una losa.

Pese a reflejar unos ingresos de 8.581 millones de euros entre julio y septiembre, un 16% más, su división principal, la textil, apenas tuvo un crecimiento orgánico (sin la influencia del tipo de cambio monetario) del 3%. En Asia, LVMH ha perdido un 6% de los ingresos que acumuló en los primeros nueve meses de 2014, situación que contrasta con el crecimiento del 13% en Japón, del 12% en Europa y del 11%en Estados Unidos. Solo en el tercer trimestre, la caída en Asia fue del 8%.

Dos caras

Kering, uno de los grandes conglomerados de lujo, ve cómo Puma ya se acerca a Gucci como primera fuente de facturación. La marca de lujo ha ingresado 2.798 millones este año, un 1,4% menos, mientras que Puma crece un 5% y llega a 2.519 millones.

Un retroceso que ya empieza a tener consecuencias. Según la agencia Bloomberg, la marca Louis Vuitton, con 41 tiendas en China, está estudiando la posibilidad de cerrar al menos ocho de ellas, ubicadas en ciudades secundarias, con el objetivo de reducir la exposición a los cambios económicos en el país.

Baja demanda de relojes

La suiza Richemont, la segunda gran compañía dedicada al lujo, también está sufriendo el impacto del mercado asiático. El grupo, que tiene a Cartier y Montblanc entre sus marcas, genera en Asia el 34% de sus ventas, pero en la primera mitad de su año fiscal, finalizado en septiembre, sus ingresos allí habían caído un 17%. A nivel global, la facturación de Richemont había mejorado un 3% a precios corrientes, llegando a 5.821 millones de euros, con Europa, su segundo mercado principal, incrementando sus números en un 24%. Pero los datos avanzados del mes de octubre inciden en la tendencia negativa: las ventas durante ese mes cayeron un 6% en todo el mundo.

A esto se une la salida en noviembre del responsable de Cartier, Stanislas de Quercize, en medio de los malos resultados que está acusando el sector relojero. En el caso de Richemont, esta rama de su negocio redujo su beneficio operativo en un 13%, y a nivel global, la relojería suiza está sufriendo el mayor retroceso en las exportaciones en seis años, con una caída de la demanda del 39% en Hong Kong, su principal cliente. En este sentido, Swatch Group, que en 2014 tenía el 37% de su negocio en Asia, vio caer sus beneficios en la primera mitad de este ejercicio un 8,3%, y su acción bursátil se ha dejado un 20% de su valor en 2015.

Pero la mayor caída se la lleva Chow Tai Fook, la compañía radicada en Hong Kong y que no solo es la cuarta del mercado mundial en lo que a lujo se refiere, sino el primer grupo joyero del mundo. Su beneficio en la primera mitad de su ejercicio fiscal se desplomó un 42% respecto al mismo periodo del año pasado. La cadena esperaba abrir este año entre 150 y 200 tiendas, cifra que se quedará reducida a unas 60.

La otra cara de la moneda son los fabricantes que mantienen una posición moderada en Asia. Estée Lauder mejoró sus ventas un 30% entre julio y septiembre, pese a caer un 1% en Asia;la italiana Luxxotica, dueña de Ray-Ban, mejora todos sus indicadores y ha facturado casi 7.000 millones entre enero y septiembre; y PVH, propietaria de Calvin Klein y Tommy Hilfiger, ha superado las expectativas creciendo un 3% en el tercer trimestre. La Navidad será una bocanada de aire para todos... a la espera de que llegue un ansiado nuevo año chino.

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