Draghi trata de combatir la baja inflación

El BCE baja tipos a la banca y prorroga las compras de deuda

Sede del BCE.
Sede del BCE.

El BCE ha sacado la artillería. Una vez más Mario Draghi ha optado por una batería de medidas para estimular la economía europea y acercar la inflación, actualmente en el 0,1%, al objetivo oficial: algo por debajo del 2%. Los estímulos están en línea con lo que preveían los analistas, si bien las altas expectativas creadas provocaron que, en un primer momento, los mercados financieros respondieran con fuertes caídas en la Bolsa, subidas del tipo de los bonos y depreciación del euro

Con todo, las medidas van en el sentido contrario. Primero, el BCE ha recortado su tasa de interés de depósito, por la que remunera el dinero a los bancos, en 10 puntos básicos, hasta el -0,3% desde el -0,2%. De esta manera, eleva el interés que cobra a los bancos por dejar el dinero en la entidad a un día e incentiva que presten al sector privado, sobre todo a las empresas. Además este nivel es el umbral a partir del cual el BCE no puede adquirir activos en su programa de compras de deuda. Es decir, al rebajar 10 puntos básicos el umbral, puede comprar deuda que cotice aún más bajo.

En cuanto a los tipos de préstamo urgente a la banca se mantienen en el 0,5%. En el turno de preguntas Draghi ha explicado que sus análisis indican que el tipo más relevante de cara a la transmisión de la política monetaria es el de depósito.

En paralelo, el programa de compras de deuda se ha prorrogado seis meses, hasta marzo de 2017. Puede prorrogarse más si las condiciones del mercado lo exigen, como ha recordado Draghi. La prórroga supone otros 360.000 millones en compra de deuda.

El programa incluirá deuda regional y local, tal y como se auguraba. Sin embargo, no ha ampliado el volumen mensual  de compra, algo que sí preveían los analistas. La mayoría pronosticaba que Draghi anunciara un aumento del volumen mensual de compra de deuda pública y privada en 15.000 millones de euros, hasta 75.000 millones de euros desde los 60.000 millones de euros actuales. El 20 de noviembre aseguró que el BCE hará lo que deba para tirar hacia arriba de la inflación, lo que disparó las expectativas de los analistas.

Eso puede explicar la mala reacción del mercado en un primer momento. Además, algunos expertos habían considerado que la rebaja del tipo de interés de depósito sería superior, hasta el -0,4%.La jornada ya arrancó con nervios después de que el diario Financial Times publicase, por error y cinco minutos antes, que el BCE mantendría el tipo de depósito (al contrario de lo que hizo)

El banco, eso sí, reinvertirá en el mercado de deuda los intereses que cobre por los activos que vaya comprando, aspecto en el que Draghi ha insistido pero no ha cifrado porque queda por ver cómo se estructuran técnicamente estas operaciones.La entidad también banco ha recortado aún más sus previsiones de inflación.

Ahora espera un 1% en 2016 frente a un 1,1% previsto anteriormente, y un 1,6% en 2017 frente al 1,7%. En cuanto al crecimiento, el BCE espera que el PIB de la zona euro aumente el 1,7% en 2016 (lo mismo que anteriormente) y mejora una décima la expectativa de  2017,al 1,9%.

Draghi ha admitido, en el turno de preguntas, que la decisión no ha sido unánime, si bien sí se ha registrado "una amplia mayoría". Además, ha señalado que sería conveniente que las políticas fiscales sean más favorables al crecimiento. No obstante, ha evitado abundar en esta cuestión o referirse específicamente a países como Alemania en el turno de preguntas.

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