Bruselas declara ilegal la rebaja de impuestos para Starbucks y Fiat Finance

Luxemburgo y Holanda defienden su fiscalidad a la carta para empresas

Por primera vez, Bruselas anula este tipo de pactos por considerarlo una ayuda encubierta

Esta podría ascender a 30 millones

La CE pide su restitución

Establecimiento de Starbucks Coffee.
Establecimiento de Starbucks Coffee.

La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, inició ayer la campaña contra los acuerdos fiscales abusivos que algunos socios de la UE suscriben con las multinacionales para ofrecerles una drástica rebaja de impuestos, en detrimento de los ingresos fiscales del resto de miembros de la Unión. Holanda y Luxemburgo han sido los dos primeros países en encajar el golpe de Vestager.

La comisaria anuló ayer los acuerdos que el gobierno holandés alcanzó con Starbucks en 2008 y los del gobierno luxemburgués con FiatFinance en 2012. Bruselas calcula que ambas compañías, cuyo impuesto de sociedades en esos países no llegaba al millón de euros, se han ahorrado entre 20 y 30 millones de euros.

Los dos países salieron ayer al paso de las acusaciones de la Comisión. El Gobierno holandés aseguró ayer en un comunicado que ”estamos convencidos de que Holanda está aplicando los estándares internacionales”. El gobierno holandés también se declaró “sorprendido” por el dictamen en contra de Vestager a pesar de que la investigación sobre su acuerdo con Starbucks se puso en marcha el 30 de julio de 2013. Aquel día, el departamento de Competencia, encabezado entonces por el comisario español Joaquín Almunia, reclamó por primera vez a Holanda información detallada sobre sus pactos con la multinacional estadounidense del café.

Más beligerante aún fue la reacción del Gobierno de Luxemburgo, país que, según las filtraciones del llamado Luxleaks, ha suscrito más de 500 acuerdos como el de Fiat para permitir a otras tantas empresas rebajar su factura fiscal en Europa.

“La CE ha utilizado argumentos sin precedentes para concluir que hay una ayuda de estado”, señaló el ministro luxemburgués de Finanzas, Pierre Gramegna. Y añadió que “discrepamos de la Comisión y nos reservamos todos nuestros derechos”, lo que anticipa un probable recurso ante el Tribunal de justicia en la UE.

Ese posible recurso, sin embargo, no paraliza la ejecución del dictamen comunitario que exigió ayer a Holanda y Luxemburgo que recuperen la ayuda ilegal recibida por Starbucks y Fiat en forma de rebaja de su impuesto de sociedades. El dictamen prohibe, además, que a partir de ahora las autoridades fiscales de esos países calcular la declaración de impuestos de Starbucks y Fiat Finance en base al acuerdo o tax ruling anulado.

Vestager advirtió, además, que los dictámenes contra Holanda y Luxemburgo “envían una señal clara de que las autoridades nacionales no pueden dar una ventaja competitiva a una compañía, por grande o poderosa que sea”. El departamento de Vestager ya investiga otro acuerdo de Luxemburgo con Amazon y uno de Irlanda con Apple, así como un régimen fiscal en Bélgica.

La CE, que no puede imponer la armonización fiscal, ha optado por atacar los regímenes más perniciosos a través de la política de competencia.

Nunca antes, hasta ayer, se había atrevido Bruselas a calificar como ayuda de estado la fiscalidad a la carta que disfrutan numerosas multinacionales en Holanda, Luxemburgo, Bélgica o Irlanda, un trato de favor que las empresas aprovechan para declarar en esos países los beneficios obtenidos en todo el mercado europeo a sabiendas de que apenas tendrán que pagar impuestos.

Selectividad

Fuentes jurídicas subrayan, sin embargo, que la Comisión tendrá muy difícil demostrar que los acuerdos fiscales constituyen una ayuda de estado ilegal y, en particular, que se trata de una ayuda “selectiva” concedida a unas empresas sí y no a otras.

La ofensiva de la Comisión, sin embargo, no responde tanto a la doctrina legal como a la presión política para erradicar la competencia fiscal desleal en una época de recortes y de caída de ingresos fiscales en la mayoría de los países europeos. Bruselas ha intentado en vano la armonización del cálculo de la base imponible del impuesto de sociedades, pero requiere unanimidad. La vía de competencia es más expeditiva.

Una factura de hasta 30 millones

Bruselas calcula que Fiat Finance (el brazo financiero de la automovilística italiana) se ahorró entre 20 y 300 millones de euros en su declaración de 2012 en Luxemburgo gracias al acuerdo fiscal alcanzado previamente con las autoridades locales. Starbucks se ahorró una cantidad similar a partir de 2008 en Holanda. La comisaria europea de competencia, Margrethe Vestager, reconoció ayer que “no se trata de cifras impresionantes”, pero añadió que lo importante era sentar un precedente para atacar acuerdos similares. En el caso de Starbucks, la rebaja de los impuestos se logró a base de hinchar los precios en las operaciones intragrupo para reducir los beneficios declarados en Holanda. En el caso de Fiat Finance, Luxemburgo aceptó un cálculo irreal, según la Comisión, para determinar la base imponible de la financiera de Fiat.

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