Castigo de la CE al trato de favor fiscal a multinacionales


Por primera vez en su historia, la Comisión Europea va a esgrimir la normativa sobre ayudas de Estado para acabar con el trato de favor que la Hacienda de algunos países europeos concede a las grandes multinacionales a través de los llamados acuerdos fiscales o tax rulings. En concreto, la comisaria europea de Competencia anulará hoy, si se cumple lo previsto en la agenda, los acuerdos fiscales suscritos por Holanda y Luxemburgo con la multinacional estadounidense Starbucks y con la italiana Fiat Finance, respectivamente.
Los expedientes abiertos contra Holanda y Luxemburgo no conllevan ninguna sanción para las compañías. Pero la comisaria Magrethe Vestager exigirá a las autoridades fiscales de esos dos países que revisen al alza los impuestos pagados por la multinacional del café y por el brazo financiero de la automovilística italiana, lo que podría suponer a ambas una factura adicional de varios millones de euros.
Pero más allá del impacto exacto en la cuenta de resultados de esas dos compañías, que se antoja asumible, la Comisión busca sentar un precedente que permita erradicar los centenares de acuerdos que permiten a las multinacionales trasvasar los beneficios obtenidos en toda la UE hacia los países que les ofrezcan las mejores condiciones. Solo en Luxemburgo, según reveló la filtración conocida como LuxLeaks, más de 500 multinacionales firmaron acuerdos fiscales entre 2002 y 2010.
La Comisión inició sus pesquisas año y medio antes de esa filtración (procedente de la auditora PwC), pero de manera muy tímida y con solo tres expedientes: contra Starbucks, Fiat Finance y la sede de Apple en Irlanda. Bruselas nunca se había atrevido antes a inmiscuirse en el terreno de los tax rulings, por temor a infringir la soberanía nacional.
Numerosos abogados dudan, además, que se pueda demostrar de manera fehaciente que los acuerdos fiscales constituyan una ayuda de Estado ilegal.
Pero finalmente la Comisión ha decidido arriesgarse y hoy emitirá sus dos primeros dictámenes, en los que concluye que Holanda y Luxemburgo concedieron un trato de favor ilegal a Starbucks y Fiat Finance, por lo que deberán recuperar la ayuda extra otorgada. La Comisión no suele concretar a cuánto asciende esa ayuda, un cálculo que corresponde a las autoridades nacionales. Pero el departamento de Vestager podrá verificar si la nueva factura fiscal responde a criterios objetivos y no infravalora como antes los beneficios obtenidos por las compañías.
Fuentes citadas ayer por Financial Times cifraban en 30 millones de euros los impuestos adicionales que deberá pagar Starbucks y en unos 200 millones los de Fiat Finance. En todo caso, es probable que los países o las empresas afectados recurran el dictamen ante el Tribunal de Justicia Europeo, que será el encargado de dirimir si la legislación sobre ayudas de Estado puede utilizarse contra los acuerdos fiscales. Si los jueces confirman ese planteamiento, iniciado en 2013 por el entonces comisario de Competencia, Joaquín Almunia, Bruselas podrá actuar contra otros países, lo que podría poner fin a la competencia fiscal desleal.
La Comisión ya tiene abiertos otros expedientes, como uno contra Irlanda, por los acuerdos con Apple, y otro más contra Luxemburgo, por Amazon. A raíz del escándalo LuxLeaks, Vestager reclamó además información a todos los países europeos para verificar la legalidad y proporcionalidad de sus tax rulings.
En los dos primeros expedientes que Bruselas tiene previsto rematar hoy, el trato de favor a las multinacionales se produjo a través de los cálculos de las operaciones intragrupo. Como consecuencia, según la documentación de la Comisión, Starbucks pagó 715.000 euros de impuestos en Holanda en 2011 y menos de un millón en 2012. A Fiat Finance, Luxemburgo le ofrecía un tope en su declaración sin relación, según Bruselas, con el negocio real.

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