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Columna
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Google peleará de nuevo en China

El regreso de Google a China plantea un dilema moral y financiero. Los censores obligaron al gigante de internet a retirarse de la República Popular en 2010. Ahora podría estar planeando un regreso con una versión en chino de su tienda de aplicaciones móviles. Pero la estricta regulación pondrá a prueba sus principios, mientras la competencia hace que el beneficio sea más difícil de conseguir.

Hace cinco años, la decisión de Google de dejar de censurar los resultados de su motor de búsqueda insignia parecía indicar una salida definitiva de la República Popular. Sin embargo, el grupo ha mantenido un punto de apoyo. La home de su página web china permanece en línea y la compañía emplea a 500 ingenieros y personal de ventas en el gigante asiático.

Ofrecer la tienda de aplicaciones Google Play a los usuarios chinos parece pasado de fecha. Los consumidores chinos compraron más de 400 millones de teléfonos inteligentes el año pasado, alrededor de tres cuartas partes de los cuales funcionan con el sistema operativo Android de Google. China representó el 60% de las descargas de aplicaciones globales en 2014, según Juniper Research, pero jugadores locales como Baidu y Tencent controlan más del 80% del mercado.

Google puede sentir que los desarrolladores de aplicaciones internacionales favorecerán a su plataforma. También podría tener más recursos para eliminar imitaciones de aplicaciones y errores. Pero incluso si puede burlar a sus rivales locales, Google todavía se enfrentará censores activos. La Gran Muralla china es más robusta en la era de Xi Jinping, y las aplicaciones son propensas a enfrentarse a un creciente escrutinio.

Antes de 2010, Google solía argumentar que era mejor para aumentar el acceso a la información, incluso si la pluma roja del censor establecía límites. Pero es difícil argumentar que su ausencia dejara a los usuarios chinos mucho peor. Incluso si renuncia a sus principios, no será una garantía de beneficios futuros.

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