La teleco coloca bonos por 1.000 millones de euros

Iberdrola y Telefónica emiten deuda por 1.500 millones de euros

La eléctrica coloca bonos por 500 millones

Primeras colocaciones de empresas españolas tras la sacudida de China

César Alierta, presidente de Telefónica.
César Alierta, presidente de Telefónica.

Telefónica e Iberdrola han vuelto a los mercados de deuda tras la agitación veraniega provocada por las sacudidas en China, que han hundido las Bolsas.

Así, Telefónica ha colocado 1.000 millones de euros en bonos a seis años, con vencimiento en 2021, a un coste de Mid Swap más 98 puntos básicos, casi 10 puntos básicos por debajo de las indicaciones iniciales de precio. El cupón, fijado en 1,477%, se ha situado por debajo de la frontera psicológica del 1.5%. Desde la compañía se ha apuntado que es el cupón más bajo pagado por Telefónica en su historia en una emisión en euros.

La operación parece haber sido bien acogida por los inversores institucionales, con un libro de órdenes superior a los 2.000 millones de euros, más de 2 veces sobresuscrita en unas pocas horas. En la emisión han participado más de 200 inversores, de los cuales aproximadamente el 85% son inversores internacionales. Los colocadores de la emisión son Barclays, BNP, Mediobanca, Lloyds, UniCredit y UBS.

Según Telefónica, esta emisión se engloba dentro de la diversificada política de financiación llevada a cabo por la operadora este año, acudiendo tanto a los mercados de préstamos, ampliando capital o emitiendo deuda senior. Estos movimientos han permitido a la teleco levantar financiación desde comienzos de 2015 por importe de unos 13.000 millones de euros.

A su vez, Iberdrola ha cerrado una colocación de bonos a ocho años por un importe cercano a 500 millones de euros. El diferencial ha quedado fijado en 100 puntos básicos sobre Mid Swap, desde el rango entre 115 y 120 puntos básicos ofrecidos inicialmente, mientras que el cupón se ha situado en el 1,75%.

La emisión se colocó entre 214 inversores, más de un 95% internacionales, según la empresa, “demostrando el fuerte apetito de los inversores de renta fija por Iberdrola”. En este sentido, la empresa apunta que el libro de órdenes ha superado ampliamente los 3.000 millones.

Según Iberdrola, la emisión se enmarca dentro de una operación de bonos destinada a ampliar la vida media de su deuda, laminar el perfil de vencimientos previstos para los próximos años y mejorar la liquidez. Así, antiguas series de bonos con vencimientos 2016 y 2018 serán sustituidas por la nueva referencia con vencimiento 2023.

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