BBVA comenzará a cobrar en sus terminales a los no clientes el próximo 14 de este mes

Euro 6000, Bankia y Sabadell devolverán el cargo en cajeros

Euro 6000, Bankia y Sabadell devolverán el cargo en cajeros

Nuevo capítulo del serial de las comisiones de los cajeros automáticos. Esta semana está previsto que se firme el acuerdo entre los bancos integrantes de Euro 6000 –Unicaja, Ibercaja, Liberbank, BMN, Abanca, Kutxabank y Evo Banco– y Bankia y Banco Sabadell para no cobrarse en sus cajeros. Son casi 18.000 terminales, el 37% del parqué existente en la banca española. El documento ya está listo, a falta de la firma de algún notorio. Pero al final hay alguna que otra novedad sobre los que se ha ido adelantando sobre esta nueva alianza en CincoDías.

En primer lugar. El acuerdo incluye una cláusula que impone un determinado número de clientes por cajero. Esta letra pequeña puede parecer banal, pero tiene su aquel. En la alianza se ha incluido finalmente a Evo Banco, entidad muy pequeña que apenas tiene terminales, y contra la que parecía, junto a ING Direct, que iba gran parte de la nueva política de CaixaBank, BBVA y Santander de cobrar dos euros a los no clientes por usar sus cajeros. Hay que recordar que Evo Banco es integrante de Euro 6000 al tener su origen en la antigua Novagalicia.

Pero quien inventó la ley inventó la trampa, o eso se dice. Y es que parece muy complicado que el banco cuyo dueño es el fondo estadounidense Apollo pueda cumplir con este requisito a no ser que invierta más en implantar cajeros automáticos. De esta forma tan elegante se limita la operativa de esta entidad en la nueva alianza. Eso sí, los clientes de Evo pueden seguir operando en los cajeros de la red de Euro 6000 sin que les cobren comisión como parte del acuerdo interno desde hace tiempo que tienen entre sí sus integrantes.

En segundo lugar. Unicaja, Ibercaja, Liberbank, BMN, Abanca, Kutxabank, Evo Banco y Bankia y Banco Sabadell tienen previsto, como parte del pacto, devolver a sus clientes de dos euros que les pueda cobrar CaixaBank, BBVA o Santander por usar sus cajeros, y que representan el 44% de los terminales en activo en España.

Además, tienen la intención de reducir la comisión que cobran a sus clientes por el uso de sus tarjetas en otros cajeros (la polémica doble comisión, una que carga el emisor de la tarjeta por su uso en un cajeros de otra red, y otra nueva por sacar efectivo en los terminales de Santander, BBVA o CaixaBank si no eres cliente). Este recorte ya se aplica entre las entidades de Euro 6000, pero ahora también pueden incorporarse Bankia y Sabadell, o por lo menos parece que tienen esa posibilidad.

Evo Banco ya anunció que devolvería este cargo a sus clientes en todas las retiradas de efectivo iguales o superiores a 120 euros.

Mediolanum, que solo tiene un cajero automático en toda España, también ha comunicado a sus clientes que devolverá esta comisión.

En tercer lugar. El nuevo acuerdo entre estas ocho entidades (Evo Banco lo tiene más complicado) deja libertad absoluta para que cobren en sus cajeros a los clientes de otros bancos que estén fuera de esta alianza.

Algunas instituciones firmantes de este pacto, de hecho, tienen previsto cobrar a los clientes ajenos, sobre todo a los de CaixaBank, BBVA y Santander. Fuentes financieras afirman que también cobrarían a los clientes de ING Direct, entidad que junto a Evo Banco, cuentan con una escasa red física de oficinas y cajeros y que en los últimos años se han diferenciado por sus campañas de comisiones cero gracias al uso de los terminales de los demás bancos que operan en España.

Esta medida, no obstante, la aplicarán una vez que el Banco de España aclare cómo debe fijarse estas comisiones por el uso de tarjeta y cajeros. De momento, CaixaBank ha asegurado que ha suspendido el cobro de una comisión por el uso de sus tarjetas, algo que puede secundar BBVA y Santander. Y es precisamente esta en la que más insiste el Banco de España a las entidades en petit comité.

Varias entidades afirman, o por lo menos eso decían hace unos días, que aunque no habían recibido ninguna notificación de clientes de CaixaBank que hubiesen usado sus tarjetas en otros cajeros, lo cierto era que la entidad catalana no había remitido al sector sus nuevas tarifas interbancarias con la nueva rebaja de esta tasa.

Por cierto, BBVA ya ha comunicado al sector que comenzará a cobrar dos euros en sus cajeros a los no clientes el próximo día 14 de este mes. Es decir, el lunes que viene.

Santander, mientras, parece que está ya adaptando aún su sistema informático al nuevo cargo que tiene previsto imponer a partir del cuarto trimestre. El banco que preside Ana (Patricia) Botín anunció a finales de julio que también cobrará dos euros a los clientes ajenos que usen sus cajeros.

El objetivo final de los dos bloques bancarios que se han formado ahora entorno a la comisión o no de los cajeros, es defender a sus clientes. En el caso de las entidades más pequeñas pretenden con su alianza evitar que sus clientes puedan irse a otra firma mayor al no conseguir infraestructura suficiente para sacar efectivo sin que se les recargue un doble cargo.

En cuanto a las instituciones más grandes pretenden con esta nueva tasa rentabilizar más su inversión en cajeros, y demostrar que pueden ofrecer algo diferente a sus clientes, un servicio gratis, el de sacar efectivo en sus terminales.

Lo que no tenían controlado era la posibilidad de que otros bancos pudiesen hacer la revolución por su cuenta e hacer todo lo contrario. En los planteamientos de CaixaBank, BBVA y Santander no figuraba un posible boicot a su iniciativa por parte de las firmas más pequeñas.

Hace 10 días El País publicó que el Banco de España iba a realizar una macroencuesta a las familias españolas para saber de primera mano los conocimientos de finanzas domésticas que tienen los ciudadanos. El estudio, que se realizará durante los primeros meses de 2016. Será entonces cuando se sepa cuánto saben los españoles de presupuestos hogareños. De momento, las clases magistrales que han impartido e imparten los banqueros y directivos del sector financiero español sobre la economía doméstica parece que da sus resultados, y los chavales son más listos de lo que sus padres se creen.

Eso sí, a una gran mayoría les da pánico esos posibles imprevistos que pueden aparecer en cualquier momento y que pueden dar al traste con los presupuestos que habían realizado para todo el mes, o incluso para el año.

Los clientes bancarios también han aprendido en estos últimos ocho años que ha durado la crisis cómo negociar con un banco y a ser más exigentes con su entidad financiera habitual. Incluso han aprendido eso del ahí te quedas y cambiar de banco si el suyo no les convence.

De ahí que cada entidad intente fidelizar y vincular cada vez más a sus clientes, sus grandes tesoros.

Me contaban el otro día que la Cuenta 1,2,3 de Santander, esa que te ofrece una rentabilidad de hasta el 3% por importes hasta 15.000 euros está cumpliendo con sus objetivos, pero en la parte baja de lo que se había fijado el banco. La razón es sencilla, explican. El cliente ha escarmentado y se ha vuelto más suspicaz con cualquier producto bancario por simple que sea. Y antes de suscribir esta cuenta, el cliente hace una y mil preguntas. Inicialmente no se fía. Solo la contrata cuando ha resuelto todas sus dudas.

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