Editorial

Más músculo en la construcción internacional

El mercado interior de la construcción ha sido el que más ha sufrido la dureza de la crisis. El frenazo inversor de las Administraciones, derivado de los fuertes recortes presupuestarios marcados por la política de ajustes, colocó la obra pública en modo de sequía. A ello se unió la mayor crisis del sector inmobiliario que se recuerda, con caídas del precio de la vivienda inéditas hasta entonces y paralización en seco de la inversión. La suma de ese doble escenario produjo uno de los choques más duros vividos por el sector de la construcción en España. Ante tal estado de cosas, muchas empresas, especialmente las de mayor tamaño, se vieron obligadas a acelerar por un camino que algunas ya transitaban con éxito: la internacionalización.

El paradójico resultado ha sido que los grupos de construcción e infraestructuras van a salir de la crisis con mucho más músculo gracias a su actividad exterior. Así lo demuestran unas cifras en las que la actividad fuera no deja de ganar peso y que sitúan a empresas españolas en los primeros puestos del ranking mundial de adjudicaciones en el exterior. Los dos últimos años han sido históricos. Si las cifras de 2013 ya habían sido extraordinarias, en 2014 consiguieron un nuevo récord, al punto de acercarse entre ambos años a la impensable cota de 100.000 millones, más del 9% del PIB.

La adjudicación de contratos fuera es ya un estándar de los grupos españoles; no obstante, se ha producido un importante cambio cualitativo que ha convertido a nuestras empresas en protagonistas en los grandes contratos internacionales y de las obras de mayor prestigio en áreas que van desde EE UU hasta América Latina, pasando por Oriente Medio. El peso de la cartera exterior supera con creces el 50% en los grandes grupos, o va camino de hacerlo, y en algunos rebasa el 80%. Es el caso de Sacyr, protagonista en la ampliación del Canal de Panamá, o de ACS, que encabeza el ranking mundial por cartera exterior, y además de tener el foco en los grandes proyectos en marcha en América acaba de conseguir en Australia la mayor obra del continente y una de las mayores logradas por un grupo español, una adjudicación de 3.150 millones de euros para construir los túneles de la autopista M5. Lo más significativo de esta evolución es que el sector no solo exporta obra, sino también ingeniería y servicios, como demuestran la importante cartera y el montante de los últimos contratos que ha conseguido, por ejemplo, la ingeniería de Técnicas Reunidas.

A pesar de la recuperación de la actividad interior que ya se anuncia, es imprescindible que los grupos españoles impulsen esta estrategia exterior. El gran desafío, como ha ocurrido en otros sectores, estará en la creciente y dura competencia de los grupos asiáticos, especialmente de los chinos, que van a la caza de nuevos mercados, y lo hacen con fórmulas de financiación mucho más ágiles y capaces que las promovidas por el Banco Europeo de Inversiones.

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