Ejecutivos como Pablo Isla han pasado por sus aulas

ESIC, medio siglo a la vanguardia del marketing

La escuela es obra de la Congregación Religiosa del Sagrado Corazón de Jesús

El interés de un grupo de padres fue la chispa que prendió la llama de la futura institución

Fiesta de graduación de la promoción de 1971.
Fiesta de graduación de la promoción de 1971.

La semilla de la que germinó ESIC la plantó la congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús. En 1964, un grupo de padres bien relacionados acudieron al director del instituto religioso Fray Luis de León, en Madrid, para que dicha congregación valorase abrir un centro en el que estudiantes titulados pudieran especializarse en el mundo de la empresa, la gestión comercial y el marketing.

Cronología

1965. Nace la Escuela Superior de Ingenieros Comerciales con el objetivo de impartir estudios de grado y postgrado en todas las áreas de empresa, haciendo especial hincapié en las enseñanzas del marketing.

1968. El año en que se gradúa la primera promoción del área de postgrado se pone en marcha la bolsa de trabajo para el alumnado. También se cierran los primeros acuerdos con universisades y escuelas de otros países.

1972. Nace la asociación de antiguos alumnos de ESIC, que busca fomentar y estrechar relaciones en torno a la realización de actividades.

1979. ESIC se incorpora, ya en democracia, a la European Foundation for Management Development (EFMD), el foro europeo más importante para la información, la investigación y el diálogo en la enseñanza de esta disciplina.

1982. Se reestructura el área de postgrado, incorporando programas MBA, máster especializados por áreas funcionales y programas superiores.

1986. Se construye en Madrid el primer edificio dedicado íntegramente a la formación para profesionales.

1989. En plena expansión por territorio nacional, ESIC llega a Valencia. Ese mismo año se pone en marcha la primera competición empresarial de alumnos como laboratorio de ensayo real para que pongan a prueba sus conocimientos.

1993. ESIC desembarca en Zaragoza.

1995. Arrancan los cursos de verano, que la escuela de negocios imparte en colaboración con el centro americano Florida Atlantic University (FAU), favoreciendo el intercambio de alumnos y profesores.

1998. Tras dar el salto a Pamplona, Sevilla y Málaga, ESIC cierra nuevos acuerdos con centros de Europa y América.

1999. Arranca la Incubadora de Empresas, precursora del Centro de Emprendimiento.

2007. Se incorpora a los programas de postgrado la formación online.

Un año más tarde abrió sus puertas ESIC, conocida en su primera etapa como Escuela Superior de Ingenieros Comerciales. Denominación que se retiró tras las quejas del Colegio de Ingenieros, que veía en los términos ingeniero y comercial una contradicción. Quedaron desde entonces las siglas, a las que ya en 2006 se le añadiría la postilla Business & Marketing School para reflejar su abierta orientación internacional.

Los estudios de la nueva escuela de negocios se inspiraron en algunos de los programas disponibles en aquella época en la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica. No tardaron en enfocarse en la gestión comercial y el marketing, campos en los que los fundadores encontraron un gran potencial.

El programa se fue adaptando también a las necesidades y oportunidades de crecimiento detectadas en el país. Aunque en un principio los cursos impartidos en ESIC eran todos de postgrado, no tardó en ponerse en marcha una licenciatura privada, con la que la escuela se mantuvo cuarenta años en el mercado de la formación superior española.

Los primeros alumnos eran licenciados de grado superior, procedentes en gran medida de ingenierías. Muchos de ellos ya estaban trabajando, pero eran conscientes de las carencias que tenían en las nuevas técnicas de marketing que venían de Estados Unidos. Durante los primeros años, los cursos se daban en las instalaciones del instituto Fray Luis de León, en horario de tarde. Con lo que a menudo podía suceder que los hijos acudiesen al centro por la mañana y los padres, al salir de trabajar, ocupasen las aulas de sus vástagos.

En cuanto a los docentes, en un primer momento eran profesionales en ejercicio, mayormente formados en escuelas francesas, y militares especializados en materias como estadística, investigación operativa, logística, análisis matemático o dirección de operaciones.

El camino de ESIC hacia el éxito no fue fácil. Se encontró con elementos críticos dentro de la propia Iglesia, aunque los gestores de la institución supieron sortear los problemas que fueron surgiendo. A ello contribuyó la visibilidad que le dio el apoyo de algunos personajes conocidos de la época, como la entonces princesa de Asturias, Sofía de Grecia, o la asistencia de los príncipes a la inauguración, en 1968, del Instituto de Comercio Internacional, dedicado a los estudios de importación y exportación.

También se encargaron de dar buena publicidad de ESIC los propios estudiantes, reunidos en torno a la asociación de exalumnos, formada en 1972, solo siete años después de nacer la propia escuela.

En los años ochenta, la escuela de negocios comienza su proceso de expansión. Se firman los primeros acuerdos con la escuela Internacional de París y se abre sede en Valencia, Sevilla y Pamplona, entre otras ciudades. Siempre a petición de empresarios locales interesados en mejorar la formación en las disciplinas en las que se maneja ESIC.

Campus de Brasil.
Campus de Brasil.

Crecimiento e internacionalización

El crecimiento geográfico vino de la mano del aumento de la demanda en las matriculaciones de Madrid. Para dar cabida a los estudiantes en horario de mañana, tarde y noche, se construye un edificio en el barrio de El Viso. Y en cuanto este también se queda corto se procede a alquilar los chalés contiguos.

Ya en los años noventa se da el salto a las instalaciones de Pozuelo. La creación de un campus propio, como el de esta localidad madrileña, sería la política en futuras aperturas en ciudades españolas.

El gran salto internacional vendría con el cambio de siglo, etapa en la que también se apuesta por los cursos de postgrado especializados. La escuela decide en 2001, tras diversos estudios al respecto, que el dominio de idiomas extranjeros de los alumnos es mejorable. Nace ESIC Idiomas, buscando la salida al exterior de los estudiantes, y comienzan a impartirse los primeros programas de máster en inglés. Hacia 2010 se ofrecen grados en inglés, y desde 2014 ya es posible cursar cualquiera de los programas de ESIC en la lengua de Shakespeare.

En la actualidad, la escuela de negocios está presente en Brasil, China y otros 22 países a través de distintos acuerdos de colaboración.

Rigor formativo sujeto a normas éticas

Su primer medio siglo de vida le ha servido a ESIC para consolidarse entre las principales escuelas de negocios de España. A día de hoy cuenta con doce campus, diez en España y dos en Brasil, y tiene suscritos más de 150 convenios con otras escuelas de negocios y universidades nacionales e internacionales. La escuela colabora habitualmente con más de 8.000 empresas públicas y privadas, consultoras de selección y headhunters, que mantienen su confianza en la calidad académica del profesional formado en sus aulas.

Entre sus 50.000 exalumnos se cuentan personalidades como Pablo Isla, presidente del grupo Inditex. “Hoy por hoy nos sentimos especialmente orgullosos de haber impulsado este camino y de ser reconocidos como los especialistas en la disciplina del marketing”, destacó Simón Reyes Martínez Córdova, director general de ESIC, durante el acto de celebración del 50 aniversario de la escuela, que tuvo lugar en enero de este año.

“Concebimos el marketing como una ciencia y un arte al servicio de la sociedad”, apuntó, “es decir, capaz de satisfacer no solo las necesidades y requerimientos de los consumidores y clientes, sino de los distintos grupos de interés que forman parte de la sociedad en la que las empresas desarrollan su actividad”. La marca de la casa, dijo, es la “obsesión” en que los profesionales formados en ESIC “implementen y controlen las diferentes actividades y procesos del marketing de una manera ética”.

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