Zhou Xiaochuan, presidente del banco central de China

El reformista incansable

Tras más de una década al frente del banco central chino, Zhou Xiaochuan, está convencido de que todavía hay mucho por mejorar en la economía del país

El reformista incansable

Las tres devaluaciones del yuan chino que tuvieron lugar en tres días consecutivos este agosto hicieron temblar a los mercados a nivel global. Poco después, el Banco Popular de China, como se denomina a su banco central, anunciaba recortes en sus tipos de interés. Las medidas adoptadas por el gigante asiático en las últimas semanas, han hecho que la preocupación por posibles nuevos movimientos se extienda como la pólvora y que todas las miradas se centren una vez más en el país y, en concreto, en uno de sus hombres más poderosos en lo que a la economía se refiere: Zhou Xiaochuan (Yixing, China, 1948), gobernador del banco central.

A sus 67 años, el hombre que más tiempo ha permanecido al frente de este organismo, podría estar acercándose a su retirada, según explicaba recientemente un experto al diario británico Financial Times, y por ello podría haberse propuesto llevar a cabo algunas de las ideas con las que siempre ha estado comprometido y que nunca ha podido ver en marcha.

Si por algo es conocido Xiaochuan es por su espíritu reformista, el que le permitió introducir, por ejemplo, regulaciones en los mercados chinos aceptadas a nivel global. Es el mismo afán que le lleva a seguir defendiendo reformas que hagan que la economía del país se oriente más al consumo, dejando más dinero en manos de los habitantes.

Incluido en 2010 entre los cinco primeros puestos del informe de los 100 pensadores más importantes a nivel global que elabora la revista Foreign Policy, el gobernador del Banco Popular de China ha superado la edad máxima que los grandes oficiales del Gobierno pueden alcanzar en el país sin ser apartados de su puesto (65), pero su condición de miembro de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (órgano asesor del Gobierno) le ha permitido continuar en el cargo pese a que los continuos rumores sobre su salida se han sucedido en los últimos años.

Considerado un relevante tecnócrata internacional, desciende de una familia con importantes influencias políticas

Aunque sus estudios universitarios podrían parecer en principio poco relacionados con las finanzas, las divisas y los mercados a los que finalmente ha dedicado su carrera, este ingeniero titulado en el Instituto de Tecnología Química de Pekín se doctoró en 1985 en la Universidad Tsinghua gracias al estudio de modelos informáticos en temas relacionados con la economía.

Xiaochuan, considerado en la actualidad un relevante tecnócrata a nivel internacional, desciende de una familia con importantes influencias políticas en China y suele englobarse en esa generación que habitualmente se conoce como los príncipes rojos (hijos de los fundadores de la República Popular). Esta circunstancia y sus conocimientos le sirvieron para llamar la atención de algunos miembros del Partido Comunista Chino y entrar en las instituciones para poner en marcha sus ideas reformistas.

Entre los departamentos para los que ha trabajado desde la década de los noventa se encuentran el Instituto de Reestructuración Económica, el Ministerio de Comercio Exterior y Cooperación Económica y el Banco de Construcción de China. En esos años, el economista ya emprendió dos de sus principales objetivos con los que continuaría más tarde: la reforma del sector bancario y de los mercados de valores para evitar problemas como la corrupción.

En el año 2000, el actual gobernador del Banco Popular de China fue nombrado presidente de la Comisión Reguladora de Valores del gigante asiático y dos años más tarde llegó a lo más alto del banco central. Desde entonces, ha continuado ejerciendo este cargo, que directamente no le otorga mucho poder pero sí bastante influencia sobre quienes lo ostentan, a pesar de los cambios de gobierno.

Aunque Zhou Xiaochuan ha publicado cerca de una docena de monografías y muchos artículos económicos, puede entre sus reflexiones más recordadas se encuentre una muy concreta: la que expuso en 2009 con la idea de impulsar una reforma del sistema monetario internacional. El economista aboga en dicho artículo por la puesta en marcha de una divisa de reserva internacional, no ligada a naciones concretas. El objetivo de su propuesta, según Xiaochuan, es que el sistema monetario refleje mejor los cambios en la economía mundial (de tal forma que se tendría en cuenta a nivel global al yuan y el crecimiento de China).

Pese a sus esfuerzos por defender la divisa china frente a otras, especialmente el dólar, al economista se le ha acusado en más de una ocasión en su país de ser demasiado próximo al capitalismo y a Estados Unidos. Y es que Xiaochuan estudió durante un tiempo en el país norteamericano, domina el inglés y parece tener una relación fluida con otros líderes económicos internacionales cuando coincide con ellos en los diferentes eventos a los que acude.

Aunque su retirada parece estar realmente más cerca que nunca, Zhou Xiaochuan acumula más influencia política y reconocimiento de los que ha tenido en toda su carrera, y no parece dispuesto a dejar pasar la oportunidad de seguir impulsando las reformas que considera que la economía china necesita.

Normas