Editorial

La industria retorna a casa

El intenso proceso de deslocalizaciones industriales desde los países más maduros hacia los emergentes ha marcado el siglo y gran parte del final de la anterior centuria. Plantas con posibilidades de producción mucho más barata, atendidas por mano de obra igualmente de mucho menor coste, ayudas fiscales y de otros tipos y exigencias, cuando existen, mucho más blandas que en los países de origen..., todo ello forma un cóctel difícil de rechazar. Sin embargo, esa ola parece empezar a cambiar de dirección y los estudios comienzan revelar una tendencia hacia la relocalización de la industria en los países de origen. Así lo constata, por ejemplo, la consultora inmobiliaria Cushman & Wakefield analizando diversos indicadores. Paradójicamente, una de las razones de esta vuelta a casa está igualmente en los costes, sobre todo en el caso de China, hasta hace poco paraíso para deslocalizar, pero con una evolución que ha restado evidencia a las diferencias en precios de producción. Ciertas industrias, como la aeroespacial, la química, la farmacéutica o la de automoción, con elevadas cotas en I+D+i, en formación y medioambientales, encuentran beneficios en la relocalización, y más en términos de evitar riesgos para la marca.

Normas
Entra en El País para participar