Asegura que sufre ataques en las redes sociales

Fernández Díaz se reunió con Rato porque “se sentía amenzado”

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha alegado esta mañana en el Congreso de los Diputados que recibió al exvicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato en la sede de su Departamento porque le había trasladado una “fundada preocupación” por su seguridad y la de su familia y ha acusado al PSOE de “irresponsable” por obligarle a romper la “reserva” que merece este asunto.

Considera que actuó de manera correcta, que la cita fue en el Ministerio “y no en una gasolinera” porque no tiene “nada que ocultar” y que atendió la cuestión personalmente dado el pasado de alto cargo de su interlocutor, investigado ahora por varios casos de corrupción.

“El encuentro no versó para nada sobre la situación procesal del señor Rato, sino sobre una cuestión tan sensible como su seguridad y la de su entorno más próximo. El señor Rato vino a hablar conmigo de una fundada preocupación que afecta a su seguridad, son cuestiones que merecen mi atención y por eso se hizo en Interior, era una preocupación fundada”, ha explicado.

El ministro ha añadido que el exvicepresidente ha sido increpado y amenazado en varias ocasiones y a la comparecencia ha llevado algunos ejemplos de esos ataques extraídos de las redes sociales. En ese sentido, Fernández Díaz ha admitido que Rato ya cuenta con un servicio de escolta a cargo de Interior “como todos los exvicepresidentes”, pero ha advertido de que su Ministerio ha llevado cabo en esta legislatura una reducción de esos servicios de protección.

“Mi función era explicarle los criterios por los que se realiza esa reducción de escolta porque no es una función de acompañamiento o mayordomía”, ha argumentado. A su entender, “hacer caso omiso de la situación de riesgo del señor Rato dado las circunstancias que le rodean al margen de los procesos judiciales que le rodean hubiera sido irresponsable”.

Ha dicho que no es de su incumbencia “lo que le pase o no le pase al señor Rato en relación con la Justicia” porque “todos son iguales ante la ley”, pero ha reiterado que si es su competencia “lo relativo a su seguridad”. Por ello, una vez aceptado que estaba “justificado” recibirle, ha afirmado que consideró que era oportuno hacerlo en el Ministerio y “no en una gasolinera”, en alusión al lugar en el que el exministro socialista José Blanco se citó con un imputado del caso Campeón.

Fernández Díaz ha asegurado que hubiese actuado de la misma manera con cualquier otro responsable político, independientemente de cual fuese su filiación política o su situación personal. En ese punto ha apelado a la “presunción de inocencia” de Rato y ha recurrido a la igualdad de todos ante la ley para argumentar que, de haber desatendido la petición del exvicepresidente “hubiese convertido la justicia en justiciera, llena de tintes vengativos”. “Y no seré yo quien actúe de ese modo”, ha zanjado.

El ministro rechazó delegar la reunión en algún colaborador y la asumió personalmente por una cuestión de “proporcionalidad” ya que, según ha recordado, Rato ha sido director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) y exvicepresidente del Gobierno durante ocho años.

“No hay duda que esa reunión la tenía que celebrar porque no tenía nada que ocultar”, ha defendido Fernández, quien ha reprochado la irresponsabilidad de la oposición y en especial del PSOE por obligarle con esta comparecencia a romper una máxima de los ministros del Interior como es desvelar asuntos que afectan a la seguridad de una persona. Según ha dicho, esa es la cuestión por la que no ha hablado hasta hoy.

En el capítulo de reproches, ha denunciado la “extraordinaria voracidad electoralista: que no les traicione la imaginación, hagan castillos de arena en la playa, pero no conjeturas sobre hechos que no existen o no conocen y no trasladen sus fantasías a la opinión pública”.

Ha reiterado que no ha intercedido ante ninguna institución por Rato e incluso ha llegado a decir que no conoce el contenido de la investigación que le afecta, “ni siquiera lo que los jueces hayan podido pedir a la Policía o la Guardia Civil”: “no lo conozco porque ni lo puedo conocer ni lo debo conocer, la Policía Judicial está al servicio de jueces y fiscales y bajo su dirección”. “Parece mentira que alguien pueda dudar de que el ministro pueda llevar a cabo la mas mínima interferencia en investigaciones”, ha enfatizado.

“Desde agosto he tenido ocasión de reflexionar si me equivoqué o acerté y he llegado a la conclusión de que actué como debía actuar y no haciendo dejación de mis responsabilidades o atendiendo a cuestiones de oportunidad política o de comodidad. La seguridad de las personas no puede atenderse a criterios de oportunidad”, ha zanjado.

Los grupos parlamentarios de la oposición han coincidido en restar credibilidad a las explicaciones del ministro del Interior sobre su entrevista con el imputado, y han pedido su salida del Gobierno. Algunos partidos, como PSOE, UPyD e IU, han elevado la exigencia de responsabilidad al presidente Mariano Rajoy.

 

 

 

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